*Odio* (originalmente titulado *Hate*), la obra maestra de Peter Bagge, representa uno de los pilares fundamentales del cómic alternativo estadounidense de la década de los noventa. Esta obra no solo consolidó la carrera de su autor tras su etapa en la revista antológica *Neat Stuff*, sino que se convirtió en el retrato definitivo, ácido y sin concesiones de la "Generación X". La edición que nos ocupa, vinculada al 17mo Aniversario del Comic Release Group (CRG), rinde homenaje a una narrativa que ha sabido envejecer con una vigencia asombrosa, manteniendo su mordacidad intacta frente al paso del tiempo.
La trama se centra en la figura de Buddy Bradley, un joven cínico, apático y perpetuamente irritado que se convierte en el antihéroe por excelencia de su época. La historia arranca cuando Buddy decide abandonar el asfixiante entorno familiar en Nueva Jersey para mudarse a Seattle, ciudad que en aquel momento era el epicentro de la explosión del *grunge* y la cultura alternativa. A través de los ojos de Buddy, Bagge disecciona con precisión quirúrgica las pretensiones, las inseguridades y el nihilismo de una juventud que se sentía desconectada del sistema, pero que a menudo carecía de la voluntad necesaria para construir algo propio.
El reparto de personajes que rodea a Buddy es fundamental para entender la magnitud de la obra. Tenemos a Stinky, su compañero de piso, un individuo hedonista, sucio y moralmente cuestionable que encarna los peores excesos de la libertad sin responsabilidad. Por otro lado, Lisa Leavenworth aparece como una figura trágica y cómica a la vez, representando la inestabilidad emocional y la búsqueda desesperada de afecto en un entorno hostil. También destaca Valerie, una joven de clase acomodada que sirve de contrapunto intelectual y social a la desidia de Buddy. Las interacciones entre estos personajes no se basan en el crecimiento personal convencional, sino en una fricción constante que genera un humor negro, a veces incómodo, pero siempre honesto.
Visualmente, el estilo de Peter Bagge es inconfundible y constituye la mitad del alma de *Odio*. Heredero de la estética de los dibujos animados de los años 30 y del cómic *underground* de Robert Crumb, Bagge utiliza un dibujo elástico y exagerado. Los personajes se deforman físicamente según sus estados de ánimo: sus extremidades se estiran, sus ojos se salen de las órbitas y sus bocas se desencajan en gritos de frustración. Esta expresividad extrema, conocida como estilo "big foot" evolucionado, permite que el cómic transmita una energía frenética que contrasta irónicamente con la inactividad vital de sus protagonistas.
A medida que la serie avanza, el lector es testigo de una evolución orgánica. Buddy Bradley no es un personaje estático; a pesar de su resistencia al cambio, la vida le obliga a enfrentarse a la madurez, al retorno a sus raíces en Nueva Jersey y a la complejidad de las relaciones adultas. Bagge evita caer en el sentimentalismo, prefiriendo mostrar la madurez no como un triunfo, sino como una serie de compromisos inevitables y pequeñas derrotas aceptadas con resignación.
Esta recopilación del CRG permite redescubrir la importancia de *Odio* como documento histórico y social. No es solo una sátira de los años 90, sino un estudio antropológico sobre la alienación urbana y la dificultad de encontrar un propósito en una sociedad de consumo que parece ofrecerlo todo y nada al mismo tiempo. La obra de Bagge es, en última instancia, un espejo deformante que nos devuelve una imagen cruda de nuestras propias miserias, envuelta en una de las narrativas más divertidas y técnicamente brillantes de la historia del noveno arte. Sin necesidad de recurrir a artificios, *Odio* se mantiene como una lectura obligatoria para entender el paso de la juventud a la vida adulta sin perder la capacidad de reírse del absurdo cotidiano.