Star Wars: Acción Evasiva (originalmente titulada *Evasive Action*) representa un capítulo fascinante y, para muchos, una joya oculta dentro de la cronología de lo que hoy conocemos como el sello *Legends*. Esta obra, que se desglosa en cuatro arcos argumentales principales —*Reversión de la Fortuna*, *Reclutamiento*, *Fin del Juego* y *Presa*—, ocupa un lugar privilegiado en la narrativa transmedia de la saga, ya que fue concebida originalmente como un webcómic para los suscriptores del servicio *Hyperspace* en el sitio oficial de Star Wars, antes de ser recopilada y reconocida por su profundidad temática.
La historia se sitúa en el ojo del huracán de la cronología galáctica: los eventos inmediatamente anteriores, simultáneos y posteriores a *Star Wars: Episodio III – La Venganza de los Sith*. El guion de Paul Ens y el arte distintivo de Thomas Hodges nos transportan a un periodo de caos absoluto, donde la Orden Jedi, tras años de actuar como generales en las Guerras Clon, se enfrenta a su aniquilación total.
El núcleo de la trama sigue a un trío de Padawans que se encuentran en el lugar equivocado en el momento más inoportuno de la historia galáctica. Los protagonistas son Drake Lo'gaan, un joven humano con un talento innato para la improvisación; Ekria, una habilidosa experta en informática y análisis de datos de la especie Barabel; y Zonder, un imponente Seloniano cuya fuerza física contrasta con su naturaleza reflexiva. Al inicio de la obra, estos aprendices se encuentran bajo la tutela de maestros de renombre como Ki-Adi-Mundi y Bultar Swan, participando en la campaña del planeta Felucia.
El conflicto estalla cuando la fatídica Orden 66 es ejecutada. A diferencia de otras historias que se centran en los grandes maestros, *Acción Evasiva* pone el foco en la vulnerabilidad de los estudiantes. El cómic narra con maestría la transición de estos jóvenes: de ser el futuro de una orden milenaria a convertirse en fugitivos marcados por la traición de los soldados clon en los que confiaban sus vidas. La narrativa se aleja de las batallas épicas de flotas espaciales para centrarse en una historia de supervivencia urbana y espionaje en las entrañas de Coruscant.
Uno de los mayores aciertos de la obra es cómo entrelaza sus hilos con los sucesos de la película. Mientras el Imperio Galáctico se alza sobre las cenizas de la República, Drake, Ekria y Zonder deben navegar por un submundo criminal y político que está cambiando a una velocidad vertiginosa. La trama explora la pérdida de la inocencia y la necesidad de adaptarse a un universo donde ser un Jedi ya no es un símbolo de justicia, sino una sentencia de muerte. Los protagonistas se ven obligados a cuestionar sus enseñanzas y a utilizar métodos que la Orden Jedi tradicionalmente habría desaprobado, todo con el fin de mantenerse un paso por delante de las fuerzas imperiales y de la sombra emergente de Darth Vader.
Visualmente, el trabajo de Thomas Hodges aporta una estética única. Su estilo, que combina líneas limpias con un dinamismo casi de animación, logra capturar la tensión constante de la huida. El diseño de los personajes es memorable, logrando que el lector empatice rápidamente con este grupo de parias que intentan encontrar un propósito en una galaxia que parece haberlos olvidado o que desea verlos extintos.
*Star Wars: Acción Evasiva* no es solo un complemento para los completistas de la saga; es un estudio sobre la resiliencia. A través de sus cuatro arcos, el cómic evoluciona desde una misión de guerra estándar hasta un thriller de persecución donde el ingenio es más valioso que un sable de luz. Es una lectura esencial para entender el impacto humano (y alienígena) de la caída de la República desde la perspectiva de aquellos que estaban destinados a heredarla y terminaron siendo sus últimos vestigios. Sin recurrir a grandes giros innecesarios, la obra mantiene una tensión constante, recordándonos que, en los tiempos más oscuros, la mayor victoria es simplemente sobrevivir un día más.