Publicado originalmente por Image Comics a principios de la década de los 2000, 'Venture' es una obra que se sitúa en la intersección entre el género de superhéroes clásico y la deconstrucción moderna de los mitos del vigilante. Escrita por Jay Faerber y dibujada por Jamal Igle, esta serie limitada ofrece una perspectiva pragmática y, por momentos, cínica sobre lo que significa poseer habilidades extraordinarias en un mundo regido por la ambición y los intereses personales.
La trama se centra en Joe Campbell, un hombre que, a simple vista, lleva una vida ordinaria y dedicada a la comunidad como profesor de historia en un instituto de secundaria. Sin embargo, Joe posee capacidades sobrehumanas que lo sitúan muy por encima del ciudadano promedio: fuerza descomunal, invulnerabilidad y la capacidad de volar. A diferencia de los arquetipos establecidos por editoriales como DC o Marvel, Joe no tiene un deseo intrínseco de vestir un disfraz colorido ni de patrullar las calles en busca de crímenes menores. Su enfoque es mucho más reservado, intentando mantener su vida privada intacta mientras utiliza sus poderes de manera discreta.
El conflicto motor de la historia surge cuando Reggie Baxter, un reportero de investigación con una ética cuestionable y un olfato agudo para las primicias, descubre el secreto de Joe. En lugar de seguir el camino tradicional del periodismo y exponer la identidad del "superhombre" al mundo para obtener fama, Baxter ve una oportunidad de negocio mucho más lucrativa. Aquí es donde 'Venture' se separa de la narrativa convencional: Baxter decide chantajear a Campbell.
La propuesta de Baxter es simple pero demoledora: él mantendrá el secreto de la identidad de Joe a cambio de que este actúe bajo su dirección. Bajo el nombre en clave de "Venture", Joe se ve obligado a realizar misiones que Baxter selecciona cuidadosamente, no necesariamente por el bien común, sino para maximizar el impacto mediático, obtener beneficios económicos o avanzar en agendas políticas y corporativas. Esta dinámica transforma la figura del héroe en un activo comercial, una herramienta de relaciones públicas controlada por un "manager" que no tiene escrúpulos.
A lo largo de sus números, la obra explora la tensión psicológica de Joe Campbell, quien se siente atrapado entre su deseo de ser una buena persona y la servidumbre forzada a la que lo somete Baxter. La relación entre ambos es el núcleo emocional y narrativo del cómic. No es la típica rivalidad entre héroe y villano, sino una simbiosis tóxica donde el poder físico está subordinado al poder de la información y la manipulación social.
El guion de Jay Faerber destaca por su ritmo ágil y su capacidad para humanizar a los personajes. Joe no es un mártir perfecto; es un hombre cansado que comete errores y que siente un resentimiento creciente. Por su parte, Reggie Baxter es un antagonista fascinante porque sus motivaciones son puramente humanas: codicia, relevancia y control. El entorno escolar donde Joe trabaja sirve como un ancla de realidad, contrastando las responsabilidades cotidianas de un profesor con las misiones de alto riesgo que debe ejecutar como Venture.
En el apartado visual, Jamal Igle realiza un trabajo excepcional. Su estilo es limpio, con una narrativa clara y un diseño de personajes que evoca la era plateada de los cómics, lo cual crea un contraste deliberado con la oscuridad moral de la historia. El diseño del traje de Venture es funcional y moderno, alejándose de los excesos visuales de los años 90 para abrazar una estética más sobria y profesional, acorde con la naturaleza "corporativa" de sus actividades.
'Venture' es, en esencia, un estudio sobre la pérdida de la autonomía. Plantea preguntas incómodas sobre la libertad individual y si es posible ser un héroe cuando tus acciones están dictadas por alguien que solo busca el beneficio propio. Es una lectura imprescindible para quienes buscan historias de superhéroes con un enfoque más maduro y realista, donde las batallas más difíciles no se libran contra supervillanos con planes de dominación mundial, sino en los despachos, en las redacciones de los periódicos y en la conciencia de un hombre que solo quería que lo dejaran en paz.