Ultrason el Vikingo: La voz que retumba en los fiordos de la historieta franco-belga
Dentro del vasto océano de la historieta franco-belga (la célebre *bande dessinée*), existen joyas que, aunque no alcanzaron la ubicuidad global de *Asterix* o *Tintín*, representan a la perfección la maestría narrativa y el humor de la llamada "Escuela de Marcinelle". Una de estas obras es, sin duda, Ultrason el Vikingo (*Ultrason le Viking*), una creación del talentoso autor belga Marcel Remacle, conocido también por su trabajo en *El Viejo Nick*.
Publicada originalmente en las páginas de la mítica revista *Spirou* a finales de la década de 1960, *Ultrason el Vikingo* es una propuesta que subvierte los tropos del guerrero nórdico tradicional para entregarnos una comedia de aventuras llena de ingenio, dinamismo visual y un protagonista inolvidable.
El héroe que rompe moldes (y tímpanos)
La premisa de la obra nos presenta a Ultrason, un jefe vikingo que dista mucho de la imagen arquetípica del bárbaro imponente, musculoso y de barba trenzada que la mitología y el cine nos han vendido. Ultrason es, físicamente, un hombre menudo, de aspecto casi frágil y facciones afiladas. Sin embargo, su fisonomía esconde un "arma" biológica formidable que da nombre a la serie: una voz de una potencia devastadora.
Cuando Ultrason se enfurece o simplemente decide alzar la voz para dar una orden, el efecto es similar al de un fenómeno natural catastrófico. Su grito no solo es capaz de amedrentar al enemigo más valiente, sino que tiene efectos físicos tangibles: puede derribar muros, desinflar velas de barcos enemigos y, por supuesto, dejar sordos a sus propios hombres. Este rasgo es el eje central sobre el que pivota gran parte del humor de la serie, creando situaciones donde la diplomacia o la fuerza bruta son reemplazadas por la capacidad acústica del protagonista.
Un universo de humor y salitre
La narrativa de Remacle nos transporta a una era vikinga estilizada y satírica. Acompañando a Ultrason encontramos a su tripulación, un grupo de guerreros que, a pesar de las constantes sorderas temporales provocadas por su líder, le profesan una lealtad inquebrantable (mezclada con una saludable dosis de temor). Las aventuras suelen comenzar en su aldea natal o a bordo de su *drakkar*, lanzándose al mar en busca de tesoros, nuevas tierras o simplemente respondiendo a las afrentas de clanes rivales.
Lo que hace que *Ultrason el Vikingo* destaque es su tono. No busca la épica sangrienta, sino la aventura ligera impregnada de *slapstick* (comedia física). Las batallas se resuelven más con ingenio y situaciones absurdas que con acero. Remacle utiliza el contexto histórico como un patio de recreo para explorar la condición humana, las jerarquías de poder y el absurdo de la guerra, todo bajo un prisma apto para todas las edades pero con guiños inteligentes para el lector adulto.
El arte de Marcel Remacle
Como experto, es imposible hablar de Ultrason sin detenerse en el apartado gráfico. Marcel Remacle fue un maestro del dibujo dinámico. Su estilo se caracteriza por una línea redondeada, expresiva y extremadamente fluida. Los personajes de Remacle parecen estar en constante movimiento; incluso en las viñetas estáticas, se percibe una energía vibrante.
El diseño de los barcos y los paisajes nórdicos demuestra un amor por el detalle marítimo, algo que Remacle ya había perfeccionado en sus obras anteriores. Los fiordos, las tormentas en alta mar y las aldeas de madera están dibujados con una precisión que, aunque caricaturesca, resulta inmersiva. Además, el uso de las onomatopeyas en esta obra es fundamental: dado que el "poder" del protagonista es el sonido, el autor juega con la rotulación y el diseño gráfico para que el lector casi pueda "escuchar" el estruendo de Ultrason rompiendo la cuarta pared sonora.
¿Por qué leerlo hoy?
*Ultrason el Vikingo* es un testimonio de una época dorada del cómic europeo donde la prioridad era el entretenimiento de calidad y el perfeccionismo artesanal. A diferencia de otros héroes infalibles, Ultrason es un personaje con el que es fácil empatizar; su baja estatura y su dependencia de un don tan peculiar lo convierten en un *underdog* (el desvalido que triunfa) clásico.
La serie evita los spoilers por su propia naturaleza episódica, pero cada álbum es una lección de ritmo narrativo. Es una obra ideal para quienes buscan recuperar la sensación de asombro de las lecturas juveniles, pero también para los estudiosos del cómic que deseen analizar cómo se construye el humor visual a partir de una premisa sonora.
En resumen, *Ultrason el Vikingo* es más que un cómic de vikingos; es una sinfonía de gritos, risas y aventuras marítimas que merece un lugar en la estantería de cualquier amante del noveno arte. Es la prueba de que, en el mundo de la historieta, no hace falta ser el más grande ni el más fuerte si tienes la voz suficiente para