Reliquias [

Reliquias, escrita por Koldo Azpitarte y dibujada por Ángel Unzueta, es una obra que se inscribe con autoridad en la tradición del *thriller* histórico de corte europeo. Publicada originalmente para el mercado francobelga y posteriormente editada en España, la obra nos traslada a mediados del siglo XIII, un periodo marcado por la fe inquebrantable, la brutalidad de las Cruzadas y un mercado negro de objetos sagrados que movía los hilos de la política y la economía de la cristiandad.

La trama se sitúa en el año 1248. El rey Luis IX de Francia, conocido como San Luis, se prepara para partir hacia la Séptima Cruzada. Sin embargo, más allá de la fuerza militar, el monarca entiende que el poder reside en los símbolos. En una época donde poseer un fragmento de la Vera Cruz o una espina de la corona de Cristo otorgaba una legitimidad divina y un prestigio político incalculable, la búsqueda de estas piezas se convierte en una cuestión de Estado. Es en este contexto de fervor religioso y ambición terrenal donde se pone en marcha la maquinaria narrativa de la obra.

El protagonista de la historia es Guillermo de Uzès, un caballero con un pasado complejo y una fe puesta a prueba por los horrores de la guerra. Uzès no es el típico héroe de caballería idealizado; es un hombre pragmático, marcado por las cicatrices de batallas anteriores, que recibe el encargo de localizar y recuperar una serie de reliquias sagradas desaparecidas. Para llevar a cabo esta misión, no actuará solo. Se ve obligado a formar un grupo heterogéneo que incluye a personajes con habilidades muy alejadas de la ética caballeresca, como expertos en el submundo del robo y la falsificación, así como figuras eclesiásticas con intereses ocultos.

El guion de Koldo Azpitarte destaca por su rigor histórico y su capacidad para despojar al Medievo de cualquier barniz romántico innecesario. La historia se aleja de la fantasía para centrarse en el realismo sucio de la época: el barro, la sangre, la peste y la corrupción moral que subyace tras las catedrales y los palacios. El autor utiliza el concepto de la "reliquia" no solo como un objeto de búsqueda (el clásico *MacGuffin*), sino como un prisma para explorar la psicología de los personajes y la hipocresía de una sociedad que comerciaba con la divinidad. La narrativa avanza con el ritmo de una novela de investigación, donde cada pista desentierra conspiraciones que implican tanto a las altas esferas del clero como a las monarquías europeas.

En el apartado visual, Ángel Unzueta realiza un trabajo excepcional que eleva la obra a los estándares más altos del cómic internacional. Conocido por su labor en editoriales como DC o Marvel, Unzueta demuestra aquí una versatilidad asombrosa para el detalle histórico. Su dibujo es realista, minucioso en la representación de armaduras, vestimentas y arquitectura gótica, logrando una inmersión total del lector en el siglo XIII. El uso de las sombras y la composición de página refuerzan la atmósfera opresiva y peligrosa de la misión. El color, fundamental en esta obra, ayuda a diferenciar los ambientes: desde la frialdad de los castillos franceses hasta la luz cegadora y polvorienta de los escenarios de ultramar.

"Reliquias" no es solo una aventura de búsqueda de tesoros; es un estudio sobre la obsesión y el poder de la creencia. La obra plantea preguntas sobre qué define lo sagrado y hasta dónde están dispuestos a llegar los hombres para poseer un fragmento de eternidad. Sin caer en el anacronismo, el cómic logra que los conflictos de sus personajes resulten cercanos, mostrando que la ambición y la fe son motores humanos universales.

En definitiva, este cómic se consolida como una lectura imprescindible para los amantes del género histórico y del suspense. Evita los tropos manidos de la novela histórica convencional para ofrecer un relato crudo, inteligente y visualmente deslumbrante. Es una pieza de orfebrería narrativa que disecciona una de las épocas más fascinantes de la historia europea a través de una intriga que mantiene la tensión hasta la última página, sin necesidad de recurrir a elementos sobrenaturales, apoyándose únicamente en la fuerza de su ambientación y la solidez de sus personajes.

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