Meka

Meka, escrita por Jean-David Morvan e ilustrada magistralmente por Bengal, es una obra fundamental de la ciencia ficción contemporánea dentro del mercado francobelga que subvierte las convenciones del género de los robots gigantes. Publicada originalmente por Dargaud, esta novela gráfica se aleja de la épica tradicional de las batallas de metal contra metal para centrarse en las consecuencias humanas, políticas y psicológicas de la guerra mecanizada a gran escala.

La trama se sitúa en la ciudad de Jericó, un enclave urbano que se ha convertido en el epicentro de un conflicto bélico devastador. La humanidad se defiende de una amenaza externa mediante el uso de los "Meka", unidades de combate colosales tripuladas por pilotos de élite. Sin embargo, la historia no comienza con el despliegue glorioso de estas máquinas, sino con el fracaso de una de ellas. Tras un enfrentamiento brutal, el Meka principal queda fuera de combate, dejando a sus dos pilotos, la Teniente Lady y el Teniente General, atrapados en una situación desesperada.

El núcleo narrativo de la obra no reside en la potencia de fuego del robot, sino en lo que sucede cuando la tecnología más avanzada del mundo se convierte en un ataúd de hierro inútil. Los dos protagonistas se ven obligados a abandonar la seguridad de su cabina blindada para atravesar a pie la ciudad que supuestamente debían proteger. Es en este tránsito donde *Meka* revela su verdadera naturaleza: un drama de supervivencia crudo y una crítica mordaz a la desconexión entre el estamento militar y la población civil.

A medida que los pilotos avanzan por las ruinas de Jericó, descubren una realidad que no podían ver desde sus pantallas de visualización táctica. Para los ciudadanos que sobreviven entre los escombros, el Meka no es un símbolo de salvación, sino una fuerza de destrucción indiscriminada. El cómic explora con gran agudeza el concepto del "daño colateral". Los protagonistas, que se ven a sí mismos como héroes sacrificados, se enfrentan al odio visceral de una población que ha perdido todo bajo las pisadas de las máquinas que debían defenderlos.

El guion de Morvan destaca por su capacidad para mantener una tensión constante sin recurrir a la acción gratuita. El conflicto se traslada al diálogo y a la dinámica entre los dos pilotos, cuyas personalidades contrastadas ofrecen diferentes perspectivas sobre el deber, la moralidad y la culpa. Mientras uno intenta mantener el protocolo militar y la frialdad necesaria para sobrevivir, el otro comienza a desmoronarse ante la evidencia del sufrimiento humano que su presencia ha causado.

Visualmente, el trabajo de Bengal es extraordinario y constituye el cincuenta por ciento del alma de la obra. Con una estética que fusiona la narrativa dinámica del manga con el detalle y la composición del cómic europeo, Bengal logra transmitir tanto la escala abrumadora de los robots como la fragilidad de los cuerpos humanos. Su diseño de escenarios es claustrofóbico y detallado, convirtiendo a la ciudad de Jericó en un personaje más, herido y hostil. El uso del color refuerza la atmósfera de desolación, utilizando paletas que enfatizan el polvo, el humo y la frialdad del metal.

*Meka* es, en definitiva, una reflexión sobre la asimetría de la guerra moderna. Es un cómic que cuestiona la glorificación de la tecnología bélica y pone el foco en las víctimas invisibles de los grandes conflictos. Al despojar a los soldados de su armadura tecnológica, Morvan y Bengal los obligan —y obligan al lector— a mirar de frente las ruinas, no solo de los edificios, sino de la propia ética militar. Es una lectura imprescindible para quienes buscan una ciencia ficción madura, introspectiva y visualmente impactante

Deja un comentario