Dentro del vasto y oscuro multiverso de Zenescope Entertainment, la mitología de Wonderland se erige como su pilar más perturbador y exitoso. "Grimm Fairy Tales Presents: Wonderland – Asylum" es una miniserie de cinco números que funciona como un punto de inflexión psicológico dentro de la cronología de la familia Liddle. Si bien la franquicia suele destacar por su acción visceral y paisajes oníricos deformados, esta obra opta por un enfoque mucho más íntimo, claustrofóbico y centrado en el horror clínico, explorando las secuelas mentales de aquellos que han logrado sobrevivir al Reino de la Locura.
La narrativa se centra en Violet Liddle, hija de Calie y nieta de la Alice original. Violet representa la tercera generación de una estirpe maldita, marcada por un legado de trauma transgeneracional que parece imposible de romper. La historia comienza con Violet recluida en un hospital psiquiátrico de alta seguridad. Para los psiquiatras y el personal de la institución, Violet es una joven que sufre de delirios psicóticos severos, una víctima de la trágica historia de inestabilidad mental de su familia. Sin embargo, para Violet y para el lector, la realidad es mucho más aterradora: sus "delirios" son recuerdos literales de una dimensión parasitaria que busca devorar nuestra realidad.
El núcleo del cómic es la lucha por la validación de la propia cordura. Violet se encuentra en una posición de absoluta vulnerabilidad, despojada de sus armas y de su libertad, enfrentándose a un sistema médico que intenta "curarla" mediante la supresión de sus recuerdos. El guion maneja con destreza la ambigüedad: durante gran parte del relato, se juega con la posibilidad de que Wonderland sea, efectivamente, una construcción mental nacida del trauma, solo para golpear al lector con manifestaciones sutiles de que el asilo mismo podría estar bajo la influencia de fuerzas externas.
El entorno del hospital psiquiátrico sirve como el escenario perfecto para este thriller psicológico. Los pasillos estériles, la iluminación fría y la rutina monótona de la medicación contrastan violentamente con el caos cromático y la anarquía orgánica de Wonderland. Esta yuxtaposición visual y narrativa refuerza la sensación de impotencia de la protagonista. A medida que Violet intenta navegar por su terapia, empieza a notar que algunos pacientes y miembros del personal muestran comportamientos que remiten a figuras icónicas del reino del otro