Dr Blink

En el vasto y a menudo caótico panorama del noveno arte, donde las crisis multiversales y las batallas por el destino de la existencia son moneda corriente, surge una propuesta que decide ignorar la acción frenética para centrarse en lo que ocurre dentro de las mentes de los protagonistas. *Dr. Blink: Superhero Psychologist*, creado por el guionista y dibujante John Kovalic (reconocido por su trabajo en *Dork Tower*), es una obra que se sitúa en la intersección entre la sátira de género y el análisis psicológico, ofreciendo una perspectiva refrescante y profundamente humana sobre el arquetipo del superhéroe.

La premisa del cómic es tan directa como fascinante: ¿quién se encarga de la salud mental de aquellos que cargan con el peso del mundo sobre sus hombros? En un universo poblado por seres con capacidades divinas, alienígenas desplazados y vigilantes atormentados, el Dr. Blink es el terapeuta de referencia. No posee superpoderes, no viste mallas ni oculta su identidad tras una máscara; su única arma es un diván y una capacidad analítica capaz de desarmar al metahumano más imponente.

El cómic se estructura principalmente a través de las sesiones de consulta en la clínica del Dr. Blink. A través de estas citas, el lector es testigo de una galería de personajes que, aunque funcionan como parodias evidentes de los grandes iconos de editoriales como Marvel o DC, poseen una profundidad emocional propia. Kovalic utiliza estos trasuntos para explorar los tropos clásicos del género desde una óptica clínica. Así, vemos a héroes lidiando con el estrés postraumático derivado de constantes resurrecciones, la ansiedad que provoca la responsabilidad de ser omnipotente, o los complejos de inferioridad de aquellos que no poseen poderes en equipos de élite.

El Dr. Blink, como protagonista, es el ancla de realidad en un entorno absurdo. Es un profesional pragmático, a veces desbordado por la logística de tratar a pacientes que pueden destruir el edificio si tienen un ataque de pánico, pero siempre comprometido con la ética médica. A su lado encontramos a personajes secundarios clave, como su asistente Pandora, quien aporta un contrapunto dinámico y ayuda a gestionar una agenda donde las citas pueden verse interrumpidas por invasiones alienígenas o viajes en el tiempo.

Narrativamente, la obra destaca por su capacidad para deconstruir el género de superhéroes sin caer en el cinismo destructivo. A diferencia de otras obras que buscan "realismo" a través de la violencia o la oscuridad, *Dr. Blink* encuentra la verosimilitud en la vulnerabilidad. El humor es el vehículo principal, una sátira inteligente que se burla de las convenciones narrativas de los cómics —como los cambios constantes de continuidad o las muertes temporales— tratándolos como traumas psicológicos reales que afectan la estabilidad emocional de los personajes.

Visualmente, el estilo de John Kovalic es limpio, expresivo y de corte caricaturesco. Este enfoque artístico es fundamental para el tono de la obra, ya que permite que las expresiones faciales y el lenguaje corporal lleven el peso de la narrativa en un entorno donde el diálogo es el motor principal. El diseño de los pacientes es ingenioso, logrando que el lector identifique inmediatamente la referencia heroica mientras mantiene la identidad única del universo de Blink.

*Dr. Blink: Superhero Psychologist* es, en esencia, una exploración de la condición humana aplicada a lo extraordinario. Nos recuerda que, independientemente de la fuerza física o los dones sobrenaturales, la psique es un terreno frágil que requiere cuidado. Es una lectura obligatoria para los aficionados al género que buscan una obra que no solo entienda las reglas del mundo de las capas y las máscaras, sino que se atreva a preguntar qué sucede cuando el héroe, finalmente, se quita la

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