Battle of the Planets – Manga

La publicación de "Battle of the Planets – Manga" a principios de la década de los 2000, bajo el sello de Top Cow Productions (una división de Image Comics), representó un esfuerzo ambicioso por revitalizar una de las franquicias de animación más icónicas de los años 70 para una nueva generación de lectores. Esta obra no es una simple traslación de los guiones televisivos al papel, sino una reinterpretación estética y narrativa que busca equilibrar la nostalgia del material original con la sensibilidad del cómic moderno y el dinamismo visual del manga japonés.

Escrita por David Wohl y con el arte distintivo de Wilson Tortosa, esta serie se sumerge en un futuro donde la Tierra se encuentra en una encrucijada crítica. La trama nos presenta a la Federación Interplanetaria, una coalición de mundos que vive bajo la constante amenaza de Spectra, un imperio alienígena expansionista liderado por el enigmático y andrógino Zoltar, quien actúa bajo las órdenes de una entidad superior conocida como el Gran Espíritu. La supervivencia de la humanidad depende de un grupo de élite altamente especializado: el Comando G (G-Force).

El núcleo narrativo del cómic se centra en los cinco jóvenes que componen este equipo, cada uno de ellos entrenado desde la infancia para dominar habilidades de combate únicas y operar tecnología de vanguardia. Mark, el líder disciplinado; Jason, el rebelde impulsivo; Princesa, la experta en tecnología y explosivos; Keyop, el miembro más joven y genéticamente modificado; y Tiny, el hábil piloto de la nave nodriza. A diferencia de otras adaptaciones, esta versión "Manga" profundiza en la carga psicológica que supone para estos jóvenes ser la única línea de defensa del planeta, explorando las tensiones internas del grupo y el peso de la responsabilidad militar.

El apartado visual de Wilson Tortosa es el elemento que define el título. Aunque se publica en un formato de cómic estadounidense, el estilo es un homenaje directo a la estética del "Original English Language Manga" (OEL). Los diseños de los personajes respetan los trajes de aves icónicos de la serie original —inspirados en el *Science Ninja Team Gatchaman*— pero los actualizan con un nivel de detalle técnico superior. Las armaduras, los vehículos y, especialmente, la nave Phoenix, están representados con una complejidad mecánica que enfatiza la naturaleza de ciencia ficción dura de la obra. Las secuencias de acción son cinéticas y fluidas, utilizando líneas de velocidad y encuadres angulares que emulan el ritmo frenético del anime.

La historia se desarrolla a través de una serie de incursiones de Spectra que obligan al Comando G a desplegarse en diversos entornos, desde ciudades futuristas hasta bases submarinas. El guion de Wohl evita los tropos más infantiles de la adaptación televisiva de los 70, optando por un tono más serio y una narrativa serializada que permite que los conflictos tengan consecuencias a largo plazo. La tecnología juega un papel fundamental; el uso de la "Transmutación" (el proceso por el cual los protagonistas activan sus trajes de combate) y el despliegue de las armas individuales se tratan con una reverencia casi ritualista, manteniendo la esencia del género *sentai*.

Otro punto clave de este cómic es la representación de los antagonistas. Zoltar no es presentado simplemente como un villano unidimensional, sino como un estratega astuto cuyas motivaciones, aunque destructivas, responden a una jerarquía y un propósito que trascienden la mera maldad. Esta profundidad añade una capa de intriga política y existencial a la lucha por los recursos energéticos de la Tierra.

En conclusión, "Battle of the Planets – Manga" es una pieza esencial para entender la evolución de las propiedades intelectuales clásicas en el mercado del cómic del siglo XXI. Logra capturar la épica espacial y el heroísmo del material original, pero lo envuelve en una narrativa visual contemporánea que satisface tanto al lector veterano que creció con la serie como al nuevo lector que busca una historia de ciencia ficción sólida, con un arte vibrante y una mitología rica en detalles tecnológicos y humanos. Es una obra que respeta sus raíces mientras vuela con identidad propia en el vasto panorama del noveno arte.

Deja un comentario