Armados y peligrosos

Para entender Armados y peligrosos (título original: *2 Guns*), es necesario situarse en el terreno del *neo-noir* y el *thriller* de acción más puro. Publicado originalmente por Boom! Studios, este cómic es una creación del guionista Steven Grant y el dibujante Mat Santolouco. La obra se aleja de las convenciones del género de superhéroes para sumergirse en una narrativa de crímenes, agencias gubernamentales corruptas y una desconfianza mutua que sostiene toda la estructura del relato.

La premisa arranca con una dinámica clásica en apariencia: dos criminales, Bobby Trench y Marcus Stigman, planean el robo de un banco en un pequeño pueblo fronterizo. Su objetivo es una caja de seguridad que supuestamente contiene dinero sucio de un cartel de la droga. Sin embargo, el primer giro narrativo, y el motor de toda la historia, es que ninguno de los dos es quien dice ser. Bobby Trench es un agente encubierto de la DEA (Administración para el Control de Drogas), mientras que Marcus Stigman es un oficial de Inteligencia Naval que también opera bajo una identidad falsa. Lo crucial es que ninguno de los dos sabe que su compañero es, en realidad, un agente de la ley.

El conflicto estalla cuando el robo no sale según lo planeado. En lugar de los tres millones de dólares que esperaban encontrar, se topan con una cifra astronómica: cuarenta y tres millones de dólares. Este excedente de dinero no es una bendición, sino una sentencia de muerte. Al darse cuenta de que han robado mucho más de lo previsto, ambos descubren que han sido utilizados como peones en un juego mucho más grande y peligroso. Sus respectivas agencias les dan la espalda, el cartel los persigue para recuperar su capital y figuras de alto rango dentro del estamento militar y político empiezan a mover hilos para eliminarlos.

Steven Grant utiliza un guion afilado, caracterizado por diálogos rápidos y una economía de palabras que recuerda a las novelas de Richard Stark o Elmore Leonard. La trama no pierde el tiempo en exposiciones innecesarias; prefiere que la acción y las decisiones de los personajes definan quiénes son. La relación entre Trench y Stigman es el corazón de la obra. No es la típica camaradería de las "buddy movies"; es una alianza forjada por la necesidad y marcada por la sospecha constante. Incluso cuando descubren sus verdaderas identidades, la tensión no desaparece, ya que ambos representan intereses institucionales que a menudo chocan entre sí.

En el apartado visual, Mat Santolouco realiza un trabajo excepcional que dota al cómic de una identidad propia. Su estilo es dinámico, con un uso inteligente de las sombras y una narrativa visual que prioriza la claridad en las secuencias de acción. Santolouco logra capturar la suciedad y el calor de los escenarios fronterizos, haciendo que el lector sienta el polvo y el peligro en cada viñeta. El diseño de personajes es sólido, permitiendo que las expresiones faciales transmitan el cinismo y el cansancio moral que arrastran los protagonistas.

*Armados y peligrosos* destaca por su capacidad para subvertir las expectativas del lector. Lo que comienza como una historia de robos se transforma rápidamente en una crítica a la burocracia corrupta y a la falta de ética en las operaciones encubiertas. La obra explora cómo las instituciones diseñadas para proteger la ley pueden volverse tan despiadadas como las organizaciones criminales que combaten.

En resumen, este cómic es una pieza esencial para los seguidores del género policial. Ofrece una trama laberíntica pero coherente, donde la lealtad es un

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