En Busca Del Unicornio

La adaptación al cómic de "En busca del unicornio" es una de las obras más ambiciosas y visualmente deslumbrantes de la narrativa gráfica española contemporánea. Basada en la novela homónima de Juan Eslava Galán (Premio Planeta 1987), esta traslación al noveno arte cuenta con el guion de Emilio Ruiz y el dibujo magistral de Ana Miralles. Publicada originalmente en tres álbumes y posteriormente recopilada en un integral, la obra se aleja de la fantasía épica convencional para sumergirse en un realismo histórico crudo, sucio y profundamente humano.

La trama se sitúa en el último tercio del siglo XV, en una Castilla convulsa bajo el reinado de Enrique IV, apodado "el Impotente". La premisa arranca con una misión desesperada y casi absurda: el monarca, obsesionado con recuperar su virilidad y asegurar su descendencia, envía una expedición a las tierras ignotas del África subsahariana. El objetivo es capturar un unicornio, o al menos obtener su cuerno, al que se le atribuyen propiedades milagrosas y afrodisíacas. El protagonista de esta odisea es Juan de Olid, un joven escudero que, movido por la lealtad y la promesa de ascenso social, se pone al frente de un grupo heterogéneo de hombres para adentrarse en lo desconocido.

Desde el punto de vista narrativo, el cómic se estructura como un viaje de transformación. Lo que comienza como una búsqueda caballeresca inspirada por los mitos medievales, pronto se convierte en una lucha brutal por la supervivencia. La obra retrata con precisión el choque cultural y geográfico; los personajes parten de la sobriedad castellana para enfrentarse a la inmensidad del desierto, las selvas impenetrables y las civilizaciones africanas que nada saben de los dogmas europeos. A medida que avanzan, la línea entre la civilización y la barbarie se difumina, y la búsqueda del animal mitológico pasa a ser una metáfora de la ambición humana y la pérdida de la inocencia.

El apartado gráfico de Ana Miralles es, sin duda, el pilar fundamental de esta obra. La artista, conocida por su capacidad para retratar el exotismo y la sensualidad (como ya demostró en su serie *Djinn*), realiza aquí un ejercicio de documentación exhaustivo. Su dibujo captura la textura de las armaduras oxidadas, el sudor de los caballos y la vastedad de los paisajes africanos con una paleta de colores que evoluciona según el clima y el estado de ánimo de la expedición. Miralles no escatima en detalles a la hora de mostrar la dureza del viaje: las enfermedades, el hambre y la violencia están presentes de forma explícita pero nunca gratuita, reforzando el tono de realismo histórico que impregna el guion de Ruiz.

Uno de los mayores aciertos del cómic es cómo maneja el concepto del "unicornio". En lugar de presentarlo como una criatura mágica, la historia juega con la percepción de los personajes. Para Juan de Olid y sus hombres, el unicornio es una realidad incuestionable basada en los bestiarios de la época; para el lector, la búsqueda se convierte en un ejercicio de ironía trágica, observando cómo estos hombres arriesgan sus vidas persiguiendo una quimera que nace de la ignorancia y la desesperación de un rey.

En conclusión, "En busca del unicornio" es un cómic imprescindible que trasciende la mera adaptación literaria. Es una crónica de la condición humana, un relato sobre el fracaso y la perseverancia, y un retrato vívido de una época donde el mundo aún contenía espacios en blanco en los mapas. La sinergia entre el guion de Emilio Ruiz y el arte de Ana Miralles logra que el lector sienta el polvo del camino y la incertidumbre de una expedición condenada, convirtiendo esta obra en un referente del cómic histórico europeo.

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