Viking, la obra escrita por Ivan Brandon e ilustrada por Nic Klein, se presenta no como una crónica histórica fidedigna, sino como un drama criminal de alto impacto ambientado en la era de los hombres del norte. Esta miniserie, que en su edición digital para la comunidad de habla hispana ha contado con el trabajo de preservación y traducción de Mithrilo, CMV y mastergel para el CRG, destaca por alejarse de los tropos habituales del género de espada y brujería para abrazar una narrativa más cercana al *noir* y al drama de gánsteres moderno.
La trama de estos cinco primeros números se centra en la vida de dos hermanos, Egil y Finn, quienes operan en los márgenes de la sociedad vikinga. Lejos de ser héroes épicos o figuras de leyenda, los protagonistas son representados como criminales de poca monta con grandes ambiciones. La historia arranca con una premisa clara: el ascenso social a través de la violencia. En un mundo donde el estatus se hereda o se arrebata con sangre, Egil y Finn deciden que no se conformarán con las sobras de los poderosos. Su objetivo es escalar en la jerarquía de su tiempo, pero para ello deben enfrentarse a fuerzas que superan con creces su capacidad de control, incluyendo la ira de un Rey y las intrigas de familias nobles que no ven con buenos ojos la insurgencia de dos advenedizos.
El guion de Ivan Brandon se caracteriza por una economía de palabras notable. No hay largos soliloquios ni una exposición excesiva de la mitología nórdica. En su lugar, el autor apuesta por diálogos cortantes y una tensión constante que se respira en cada página. La relación entre los hermanos es el núcleo emocional de la obra: Egil es el cerebro, el hombre con el plan y la ambición desmedida, mientras que Finn es la fuerza bruta, un joven cuya lealtad a su hermano lo empuja a actos de una brutalidad estremecedora. Esta dinámica familiar añade una capa de vulnerabilidad a una historia que, de otro modo, sería puramente visceral.
Sin embargo, lo que realmente eleva a *Viking* por encima de otras propuestas similares es el apartado visual de Nic Klein. El artista rompe con la estética tradicional del cómic estadounidense para ofrecer un estilo pictórico, sucio y profundamente atmosférico. Klein utiliza una técnica que mezcla el dibujo detallado con texturas digitales que simulan lienzos antiguos, manchas de sangre y climas gélidos. El uso del color es narrativo: los rojos intensos de la violencia contrastan con los azules y grises de los paisajes nórdicos, creando una experiencia inmersiva que transmite el frío y la aspereza de la vida en el siglo IX. La composición de las páginas es dinámica, a menudo rompiendo la estructura de viñetas convencional para enfatizar el caos de las batallas o la soledad de los personajes.
En estos cinco números, el lector asiste a una escalada de conflictos. Lo que comienza como un robo o una escaramuza menor pronto se transforma en una lucha por la supervivencia contra el sistema establecido. La obra explora temas como el peso del linaje, la inevitabilidad del destino y la naturaleza cíclica de la violencia. No hay una distinción clara entre héroes y villanos; todos los personajes actúan movidos por la necesidad, el orgullo o el miedo, lo que otorga a la obra un realismo psicológico crudo.
La labor de Mithrilo, CMV y mastergel permite que el lector en español acceda a esta pieza de culto respetando la intención original de los autores. La traducción logra captar ese tono seco y directo de Brandon, mientras que la calidad del escaneo y la edición digital aseguran que el complejo arte de Klein no pierda ni un ápice de su textura y profundidad cromática.
En conclusión, *Viking 01-05* es una propuesta imprescindible para quienes buscan una visión madura y estilizada de la cultura nórdica. Es un relato sobre hombres desesperados en tiempos desesperados, una historia de crimen que demuestra que, independientemente del siglo, la ambición y la sangre siempre han sido los motores que mueven los engranajes del poder. Una obra visualmente revolucionaria que redefine lo que puede ser un cómic de vikingos en el siglo XXI.