*Incorruptible* es una serie de cómics escrita por Mark Waid y publicada por la editorial BOOM! Studios entre 2009 y 2012. Esta obra nació como la pieza complementaria y el reverso narrativo de *Irredeemable*, otra de las creaciones más aclamadas de Waid. Mientras que *Irredeemable* exploraba la caída en la locura y el genocidio del héroe más poderoso del planeta, el Plutoniano, *Incorruptible* se centra en el fenómeno opuesto: el intento de un villano despiadado por reformarse y convertirse en un símbolo de justicia en un mundo que se desmorona.
El protagonista de la historia es Max Damage, un criminal de carrera que durante años fue el azote de la ley y el orden. Max posee habilidades sobrehumanas vinculadas a su fisiología: su fuerza y su invulnerabilidad aumentan de manera proporcional al tiempo que permanece despierto. Sin embargo, este poder conlleva un costo físico y psicológico severo, ya que la privación de sueño erosiona su estabilidad mental y su capacidad de juicio. Antes de los eventos que dan inicio a la serie, Max era un sociópata sin escrúpulos, responsable de innumerables actos de violencia y delincuencia organizada.
El punto de inflexión ocurre cuando el Plutoniano, el antiguo protector de la humanidad, pierde la razón y aniquila a millones de personas en un ataque de ira sin precedentes. Al presenciar la destrucción absoluta y el colapso de la sociedad a manos del que se suponía era el "mejor" de todos, Max Damage experimenta una epifanía moral. Bajo una lógica cruda y pragmática, llega a la conclusión de que, si el héroe más grande del mundo se ha convertido en el peor villano, él, como el villano más temido, tiene la obligación de ocupar el vacío dejado y convertirse en un hombre de bien.
La narrativa de *Incorruptible* no es una historia de redención convencional ni edulcorada. Mark Waid se aleja de los tropos del arrepentimiento instantáneo para ofrecer un estudio psicológico sobre lo que realmente significa cambiar de naturaleza. Max Damage no sabe cómo ser "bueno". Su brújula moral está atrofiada y sus métodos siguen siendo brutales, directos y, a menudo, aterradores. Para Max, la justicia no es un ideal abstracto, sino una serie de reglas rígidas que intenta seguir con una disciplina casi religiosa para no sucumbir a sus antiguos instintos.
Uno de los elementos más complejos de la trama es la relación de Max con su entorno. Por un lado, debe lidiar con Jailbait, su joven compinche y amante, quien representa su pasado oscuro y que no comparte en absoluto su deseo de reforma. Por otro lado, se enfrenta al escepticismo y al odio de las fuerzas del orden y de los supervivientes, quienes no pueden olvidar los crímenes que cometió. La serie explora la tensión constante entre quién fue Max y quién intenta ser, planteando la pregunta de si un hombre con un historial de atrocidades puede realmente alcanzar la redención o si está condenado por sus actos pasados.
El contexto mundial es fundamental en el cómic. La sociedad está en un estado de post-apocalipsis superheroico. Las instituciones han caído, el miedo es la emoción dominante y la supervivencia es la prioridad. En este escenario de caos, Max Damage intenta imponer un orden draconiano. Su lucha no es solo contra las amenazas externas o los restos de la infraestructura criminal que él mismo ayudó a construir, sino contra su propia fatiga y la tentación de volver a la senda del menor esfuerzo.
Visualmente, el cómic mantiene un tono crudo y visceral, con artistas como Jean Diaz y Horacio Domingues que logran plasmar la dureza del nuevo mundo y la transformación física de un Max Damage que parece estar siempre al borde del colapso debido a su falta de sueño.
En resumen, *Incorruptible* es una deconstrucción del mito del superhéroe y del villano. Es una obra que analiza la moralidad como una construcción de voluntad y sacrificio. A través de Max Damage, Mark Waid ofrece una visión fascinante sobre la posibilidad del cambio humano en las circunstancias más extremas, demostrando que el camino hacia la virtud puede ser tan violento y doloroso como el camino hacia la depravación. Es una lectura esencial para quienes buscan una narrativa de superhéroes madura, centrada en el desarrollo de personajes y en las consecuencias reales del poder.