La serie de cómics "Farscape: El principio del fin del principio – Detractores Extraños" (originalmente titulada *Strange Detractors*) representa un hito fundamental para los seguidores de la mítica serie de ciencia ficción creada por Rockne S. O'Bannon. Publicada por BOOM! Studios, esta obra no funciona como un simple derivado o una historia alternativa, sino como la continuación oficial y canónica de los eventos narrados en la miniserie televisiva *The Peacekeeper Wars*. Bajo la supervisión directa de O'Bannon y el guion de Keith R.A. DeCandido, este arco argumental se establece como el "quinto año" de las aventuras de la tripulación de Moya, trasladando la complejidad visual y narrativa de la pantalla al papel con una fidelidad asombrosa.
La trama se sitúa poco después de que la paz, aunque frágil, se haya establecido en la galaxia tras el despliegue del arma de agujeros de gusano de John Crichton. La tripulación de la nave bio-orgánica Moya busca un respiro y, sobre todo, un lugar al que llamar hogar. Sin embargo, la tranquilidad es un lujo que rara vez se permite en los Territorios No Cartografiados. El conflicto central de "Detractores Extraños" se desencadena cuando una misteriosa dolencia de origen biológico comienza a propagarse entre los protagonistas. No se trata de una enfermedad convencional que debilita el cuerpo, sino de un agente patógeno que ataca la psique, exacerbando los instintos más primarios, las desconfianzas ocultas y la agresividad de cada individuo.
El núcleo narrativo explora la fragilidad de los lazos que mantienen unida a esta familia disfuncional de fugitivos. A medida que el virus avanza, la paranoia se convierte en el principal antagonista. John Crichton y Aeryn Sun, quienes ahora deben lidiar no solo con las amenazas externas sino con la responsabilidad de proteger a su hijo recién nacido, se ven empujados al límite de su resistencia emocional. La dinámica entre los personajes —incluyendo a Chiana, Rygel y los nuevos aliados que se han sumado al grupo— se fractura bajo el peso de una hostilidad irracional que amenaza con destruir la convivencia dentro de Moya de forma más efectiva que cualquier flota de Pacificadores o Scarrans.
Desde el punto de vista técnico, el cómic destaca por su capacidad para capturar las voces distintivas de los personajes. El guion de DeCandido logra que el lector "escuche" los diálogos con las cadencias originales de los actores, manteniendo el humor sarcástico de Crichton y la intensidad pragmática de Aeryn. El arte, a cargo de Tommy Patterson, se esfuerza por mantener el parecido físico de los protagonistas mientras aprovecha las posibilidades del medio impreso para mostrar entornos alienígenas y efectos visuales que en la televisión habrían requerido presupuestos prohibitivos. La narrativa visual es dinámica, centrada en la claustrofobia de la nave y en la expresividad facial, esencial para transmitir el deterioro mental que sufren los personajes.
"Detractores Extraños" no solo es un ejercicio de nostalgia, sino una expansión necesaria del lore de Farscape. Introduce conceptos sobre la biología de las especies que habitan Moya y profundiza en las consecuencias políticas de un universo que intenta reconfigurarse tras una guerra total. El cómic aborda temas como el aislamiento, la naturaleza de la violencia y la dificultad de mantener la cordura en un entorno hostil. Al evitar los "spoilers" directos, basta decir que la resolución de este conflicto no solo depende de la ciencia o la fuerza bruta, sino de la voluntad de los personajes para confrontar sus propios demonios internos, amplificados por una amenaza que no pueden ver ni disparar.
En resumen, este volumen es una pieza esencial para cualquier coleccionista o entusiasta de la saga. Establece las bases de lo que será una larga etapa de historias en formato cómic, demostrando que el espíritu de Farscape —esa mezcla única de aventura espacial, drama psicológico y extrañeza absoluta— sigue vivo y vibrante fuera de la televisión. Es una puerta de entrada perfecta para quienes terminaron la serie y se quedaron con ganas de explorar qué sucede cuando el "fin del principio" da paso a una nueva y peligrosa realidad.