Orion el Atlante es una de las obras más fascinantes y singulares dentro de la vasta producción de la historieta española de mediados del siglo XX. Publicada originalmente en 1951 por la mítica Editorial Valenciana, esta serie es fruto de la desbordante imaginación y la inagotable capacidad de trabajo de Manuel Gago, uno de los autores más prolíficos y fundamentales de la "Edad de Oro" del tebeo español. A diferencia de su obra más célebre, *El Guerrero del Antifaz*, Gago se aleja aquí de la épica histórica de la Reconquista para adentrarse en los terrenos de la fantasía heroica, la ciencia ficción primitiva y la aventura mitológica.
La premisa de la obra sitúa al lector en un pasado remoto y legendario. El protagonista, Orion, es el príncipe heredero de la Atlántida, el continente perdido que, según los mitos, alcanzó un grado de civilización y tecnología muy superior al del resto del mundo conocido. La narrativa arranca con el cataclismo inevitable: el hundimiento de la Atlántida bajo las aguas del océano. Orion, dotado de una constitución física excepcional y una nobleza de espíritu inquebrantable, logra sobrevivir a la destrucción de su patria, convirtiéndose en el último vestigio de una raza gloriosa.
A partir de este punto, el cómic se estructura como una odisea de supervivencia y exploración. Orion se ve arrojado a un mundo salvaje y hostil, una Tierra prehistórica o protohistórica donde conviven tribus bárbaras, criaturas monstruosas y restos de tecnologías olvidadas. La serie destaca por su capacidad para amalgamar géneros; aunque el tono predominante es el de la aventura de "espada y brujería", no faltan elementos que hoy clasificaríamos como *pulp* o incluso anticipaciones de la ciencia ficción, con la presencia de artefactos extraños y civilizaciones ocultas que desafían la lógica de la época.
El personaje de Orion encarna el arquetipo del héroe clásico: es un hombre de acción, justo y protector de los débiles, pero marcado por la melancolía de haber perdido su hogar y su cultura. A lo largo de sus peripecias, Orion no busca el poder ni la conquista, sino que actúa como un agente de orden en un mundo sumido en el caos. Su diseño visual, con su característica indumentaria y su porte atlético, refleja la influencia de los héroes de las tiras de prensa estadounidenses, como *Flash Gordon* o *Prince Valiant*, pero pasados por el tamiz del estilo dinámico y nervioso de Manuel Gago.
Desde el punto de vista artístico, *Orion el Atlante* es un testimonio del virtuosismo de Gago. El autor utiliza un trazo rápido y vibrante que otorga a las viñetas una sensación de movimiento constante. Las escenas de lucha y las persecuciones están resueltas con una narrativa visual cinematográfica, donde la composición de la página se pone al servicio de la acción pura. Gago logra crear una atmósfera envolvente, utilizando los contrastes de luces y sombras para enfatizar la peligrosidad de las selvas, las cuevas y los templos en ruinas que Orion debe recorrer.
La importancia de este cómic reside también en su formato. Publicado en los tradicionales cuadernillos de aventuras de formato apaisado, *Orion el Atlante* supo capturar la imaginación de una generación de lectores que buscaba evasión en mundos fantásticos. A diferencia de otros héroes de la época, Orion no estaba ligado a una geografía real o a un contexto histórico concreto, lo que permitía a Gago una libertad creativa absoluta para introducir elementos fantásticos, desde dinosaurios hasta seres de otros mundos o dimensiones.
En resumen, *Orion el Atlante* es una pieza clave para entender la evolución del cómic de aventuras en España. Es una obra que destila el espíritu del *pulp* más puro, centrada en la figura de un héroe errante que, despojado de su pasado, se enfrenta a lo desconocido con nada más que su fuerza y su integridad. Para el estudioso o el aficionado al noveno arte, representa la incursión más ambiciosa de Manuel Gago en el género de la fantasía épica, consolidándose como un título imprescindible que demuestra la riqueza temática y visual de la historieta clásica española.