*InSEXts*, publicada por la editorial AfterShock Comics a partir de finales de 2015, es una obra que desafía las convenciones del género de época al fusionar el drama victoriano con el horror corporal (*body horror*) y una narrativa de empoderamiento profundamente visceral. Escrita por Marguerite Bennett y dibujada por Ariela Kristantina, con colores de Bryan Valenza, la serie se posiciona como una de las propuestas más audaces y visualmente distintivas del cómic independiente contemporáneo.
La historia se sitúa en el Londres de finales del siglo XIX, una época definida por sus rígidas estructuras sociales, el puritanismo moral y una opresión sistemática hacia las mujeres y las minorías. En este escenario conocemos a Lady Bertram, una mujer atrapada en un matrimonio gélido y abusivo, y a su doncella, Mariah. Lo que comienza como un romance clandestino y prohibido por las normas de la época, pronto evoluciona hacia algo mucho más oscuro y trascendental. Ambas mujeres descubren que poseen la capacidad de transformar sus cuerpos, mutando en criaturas híbridas que combinan la anatomía humana con rasgos entomológicos.
Esta metamorfosis no es solo un recurso estético, sino el núcleo simbólico de la obra. A través de la aparición de alas de quitina, mandíbulas afiladas, aguijones y múltiples extremidades, Bennett y Kristantina exploran la idea de lo "monstruoso femenino". En lugar de ser víctimas de su entorno, las protagonistas abrazan su nueva naturaleza para reclamar su autonomía. La transformación física actúa como una liberación de las restricciones del corsé y de las expectativas sociales, permitiéndoles enfrentarse a un mundo que las prefiere sumisas o invisibles.
El guion de Bennett se aleja de los tropos habituales del terror gótico para centrarse en la construcción de una mitología propia. La trama no se limita a la venganza personal, sino que expande su alcance hacia una conspiración más amplia que involucra a sociedades secretas, horrores ancestrales y la propia evolución de la especie. La narrativa es densa y poética, tratando temas como la maternidad, la identidad de género, el deseo y la lucha de clases, todo ello bajo el prisma de una biología alienígena y perturbadora.
El apartado gráfico de Ariela Kristantina es fundamental para la identidad de *InSEXts*. Su trazo es detallado, orgánico y posee una elegancia decadente que encaja perfectamente con la ambientación victoriana. Kristantina logra que las secuencias de horror corporal resulten simultáneamente repulsivas y hermosas. El diseño de las criaturas evita los clichés de los monstruos cinematográficos, optando por una integración fluida de elementos de insectos que se siente biológicamente plausible dentro de la lógica del cómic. El uso del color por parte de Bryan Valenza refuerza esta atmósfera, contrastando los interiores lujosos y sombríos de Londres con los tonos vibrantes y viscerales de las transformaciones.
A diferencia de otras obras de terror que utilizan la mutación como un castigo o una tragedia, en *InSEXts* la alteración del cuerpo es un acto de voluntad y poder. La serie subvierte la mirada masculina tradicional sobre el cuerpo femenino, presentándolo no como un objeto de deseo pasivo, sino como un arma letal y en constante cambio. La relación entre Lady Bertram y Mariah es el ancla emocional de la historia; su amor es el catalizador de su evolución y la fuerza que las mantiene unidas frente a las amenazas externas, tanto humanas como sobrenaturales.
En resumen, *InSEXts* es un cómic que utiliza el horror y la fantasía para realizar una crítica mordaz a la hipocresía de la era victoriana. Es una obra que no teme incomodar al lector, explorando los límites de la carne y la psique. Para los seguidores del género, representa una evolución del horror gótico hacia terrenos más crudos y políticamente cargados, consolidándose como una pieza clave en el catálogo de AfterShock y un referente del cómic de autor que busca romper moldes narrativos y visuales.