Jo Zette y Jocko by SESHAT & TATON

La obra "Jo, Zette y Jocko: El Thermo-Zero", bajo la realización técnica y artística de Seshat y Taton, representa uno de los ejercicios de recuperación y homenaje más meticulosos dentro del panorama del cómic franco-belga contemporáneo. Este proyecto no es una invención aislada, sino la materialización de un guion inacabado que Hergé, el creador de Tintin, dejó en sus archivos y que originalmente fue concebido como una aventura para el joven reportero belga. Sin embargo, la adaptación de Seshat (en el guion y coordinación) y Taton (en el dibujo) traslada esta intriga al universo de la familia Legrand, respetando escrupulosamente los códigos de la "Ligne Claire" (línea clara).

La trama se sitúa en el corazón de la década de los 50, una época dorada para la aventura científica y el espionaje industrial. La historia comienza de manera fortuita, un recurso narrativo clásico de la escuela de Bruselas: un accidente de tráfico en una carretera lluviosa desencadena una serie de eventos imprevistos. Jo y Zette, acompañados por su inseparable e inteligente chimpancé Jocko, se ven envueltos en una red de intrigas internacionales cuando un desconocido, antes de ser trasladado de urgencia, oculta un objeto de vital importancia en el equipaje de la familia.

El motor de la narrativa es el "Thermo-Zero", un descubrimiento científico de naturaleza química o física (según la interpretación del guion original de Greg y Hergé) que posee propiedades energéticas revolucionarias, pero también un potencial destructivo inmenso si cae en las manos equivocadas. Jacques Legrand, el padre de los protagonistas y reputado ingeniero, se convierte involuntariamente en el protector de este secreto, lo que obliga a la familia a desplazarse por diversos escenarios europeos, huyendo de agentes extranjeros y organizaciones criminales que buscan hacerse con la fórmula a cualquier precio.

A diferencia de las aventuras de Tintin, donde el protagonista es un joven independiente, en esta obra de Seshat y Taton se mantiene la esencia de la serie original de Hergé: la dinámica familiar. El cómic explora la valentía de Jo y la perspicacia de Zette, quienes a menudo demuestran una madurez superior a la de los adultos que los rodean. Jocko, por su parte, actúa no solo como el alivio cómico, sino como un elemento clave en la resolución de situaciones de peligro físico, manteniendo esa dualidad entre mascota y héroe que lo caracteriza.

Desde el punto de vista técnico, el trabajo de Taton es una lección de mimetismo artístico. El dibujo captura la estética precisa de los álbumes de Hergé de mediados de siglo, como "El asunto Tornasol" o "Stock de coque". La arquitectura de los edificios, el diseño de los automóviles de la época y la limpieza de los fondos están ejecutados con un rigor documental que transporta al lector a la Europa de la posguerra. La narrativa visual es fluida, evitando florituras innecesarias y centrándose en la claridad de la acción y la legibilidad de la viñeta.

El guion, adaptado por Seshat, logra cerrar las brechas que dejaron los borradores originales de Hergé y Greg. La estructura respeta el ritmo de suspense creciente, donde cada capítulo cierra con un "cliffhanger" que impulsa la lectura. No se trata simplemente de una persecución; es un puzle donde los protagonistas deben descifrar la naturaleza del objeto que transportan mientras lidian con la paranoia de no saber quién es aliado y quién es enemigo.

En conclusión, esta versión de "Jo, Zette y Jocko" por Seshat y Taton funciona como un eslabón perdido en la historia del cómic. Es una sinergia entre el respeto al legado histórico y la capacidad técnica de autores modernos para completar una visión que quedó truncada. El cómic ofrece una aventura de corte clásico, centrada en el ingenio, la lealtad familiar y el peligro de los avances científicos en un mundo dividido por la Guerra Fría, todo ello bajo el prisma de la aventura juvenil más pura.

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