Zendra

*Zendra* es una obra fundamental dentro del catálogo de la editorial independiente Penny-Farthing Press, publicada originalmente a principios de la década de los 2000. Escrita por Stuart Moore y magistralmente ilustrada por Tatsuya Ishida, esta miniserie de seis números se posiciona como una pieza de ciencia ficción especulativa y *space opera* que explora temas de identidad, evolución y el destino de la especie humana en un cosmos hostil y vasto.

La narrativa se sitúa en un futuro extremadamente lejano, en un momento en que la humanidad, tal como la conocemos hoy, ha dejado de existir o se ha fragmentado en diversas subespecies y formas de vida modificadas. El universo de *Zendra* está poblado por una jerarquía compleja de razas alienígenas y seres bioingenierizados, donde el poder político y militar se disputa entre facciones que han olvidado sus orígenes comunes. En este contexto, la protagonista, una joven llamada Zendra, emerge como una anomalía biológica y una figura de importancia profética.

Zendra es, aparentemente, la última humana "pura" o "natural" en una galaxia donde la pureza genética es un concepto extinto. Esta condición la convierte instantáneamente en el objetivo de múltiples facciones. Por un lado, están aquellos que ven en ella la clave para la salvación de sus propias especies en decadencia; por otro, están quienes la perciben como una amenaza para el orden establecido. La trama se pone en marcha cuando Zendra inicia una búsqueda desesperada a través de las estrellas para encontrar la mítica Tierra, un planeta que para la mayoría de los habitantes de la galaxia no es más que una leyenda o un lugar de origen olvidado por el tiempo.

El guion de Stuart Moore destaca por su capacidad para construir un universo denso y coherente sin recurrir a largas exposiciones. La información sobre la geopolítica galáctica y la historia de las razas, como los Veen, se entrega de manera orgánica a través de la acción y los diálogos. La historia no solo se centra en la supervivencia física de la protagonista, sino también en su desarrollo psicológico. Zendra debe lidiar con el peso de ser un símbolo viviente y con la soledad de ser la única de su clase, lo que añade una capa de profundidad emocional a la aventura espacial.

Visualmente, el cómic es una experiencia distintiva gracias al arte de Tatsuya Ishida. Antes de alcanzar la fama masiva con su webcómic *Sinfest*, Ishida demostró en *Zendra* una capacidad asombrosa para el diseño de mundos. Su estilo combina una limpieza de línea influenciada por el manga con una composición de página propia del cómic estadounidense de vanguardia. Los diseños de las naves, las ciudades alienígenas y las diversas criaturas poseen una estética orgánica y futurista que dota a la obra de una identidad visual única. El uso del color también juega un papel crucial, diferenciando los diversos entornos planetarios y subrayando el tono de cada escena, desde la frialdad de los laboratorios hasta la inmensidad vibrante del espacio profundo.

El conflicto central de la obra se estructura como una persecución a gran escala. Mientras Zendra y sus aliados ocasionales huyen de perseguidores implacables, el lector es testigo de la decadencia de una civilización galáctica que ha perdido su brújula moral. La búsqueda de la Tierra funciona como una metáfora de la búsqueda de la verdad y la esencia de lo que significa ser humano en un entorno donde la tecnología y la manipulación genética han borrado las fronteras de lo natural.

En resumen, *Zendra* es una propuesta de ciencia ficción seria y visualmente impactante. Evita los tropos más simplistas del género para ofrecer una historia sobre el legado, la supervivencia y la búsqueda de un hogar en un universo que parece haber superado la necesidad de la humanidad. Es una obra imprescindible para los seguidores de la narrativa de anticipación que buscan historias autoconclusivas con un fuerte componente de diseño artístico y una trama que invita a la reflexión sobre el futuro de nuestra especie.

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