*Yuna*, la obra escrita e ilustrada por el autor chileno Gaspar Antillo (conocido artísticamente como Gasper), representa uno de los hitos más refrescantes y visualmente impactantes dentro de la narrativa gráfica contemporánea en español. Serializada originalmente en la revista *Planeta Manga*, esta obra se desmarca de las convenciones habituales del género para ofrecer una propuesta de ciencia ficción introspectiva, con una estética que bebe tanto del manga clásico como de la tradición del cómic europeo de vanguardia.
La historia nos sitúa en un futuro indeterminado, en un mundo que parece haber sobrevivido a su propio colapso. La ambientación es uno de los puntos fuertes del cómic: un entorno desértico, vasto y silencioso, salpicado por los restos tecnológicos de una civilización que parece haber olvidado su propósito original. En este escenario de desolación y belleza melancólica conocemos a Yuna, una joven que sobrevive en una comunidad aislada, marcada por la rigidez de las normas y la necesidad de subsistir en un entorno hostil.
El motor narrativo de la obra se pone en marcha cuando Yuna, impulsada por una curiosidad que desborda los límites de su asentamiento, descubre un elemento disruptivo: un ingenio tecnológico, un robot o vestigio del pasado que no debería estar allí y que, mucho menos, debería funcionar. Este hallazgo no solo actúa como el catalizador de la trama, sino que sirve como espejo para la propia evolución de la protagonista. A partir de este momento, la historia se transforma en un viaje de descubrimiento, tanto físico como existencial, donde la búsqueda de respuestas sobre el origen del mundo se entrelaza con la búsqueda de la propia identidad de Yuna.
Desde el punto de vista temático, *Yuna* explora la relación entre la humanidad y la tecnología desde una perspectiva humanista. No se limita a la acción frenética, sino que se detiene en los silencios y en la contemplación. La obra plantea preguntas fundamentales: ¿Qué nos hace humanos en un mundo dominado por la herencia de las máquinas? ¿Es posible recuperar la conexión con un pasado que ha sido borrado por el tiempo? La soledad de la protagonista es un tema recurrente, pero no se presenta como una carga, sino como el espacio necesario para el crecimiento y la comprensión de su entorno.
El apartado visual de Gaspar Antillo es, sencillamente, magistral. Su estilo se caracteriza por un trazo limpio y detallado, con una capacidad asombrosa para diseñar paisajes que transmiten una escala monumental. Se perciben influencias claras de maestros como Moebius en la concepción de los espacios abiertos y de Katsuhiro Otomo en el diseño de la tecnología orgánica y desgastada. El uso del color (o de las tramas en su versión original) está cuidadosamente planificado para enfatizar la atmósfera de aislamiento y maravilla que impregna cada página. El diseño de personajes es funcional pero icónico, permitiendo que la expresividad de Yuna cargue con el peso emocional de la historia sin necesidad de extensos diálogos.
La narrativa de *Yuna* es pausada pero firme. El autor confía en la inteligencia del lector, permitiendo que la información sobre el mundo se entregue de forma orgánica a través de la observación y la interacción de los personajes con el medio. No hay una exposición forzada de datos; el "world-building" se construye viñeta a viñeta, haciendo que el lector se sienta tan explorador como la propia protagonista.
En conclusión, *Yuna* es una pieza imprescindible para entender la evolución del cómic con influencia manga producido fuera de Japón. Es una obra que destaca por su madurez narrativa, su ambición visual y su capacidad para construir un universo propio, coherente y fascinante. Es una invitación a la aventura, pero también a la reflexión sobre nuestro lugar en un futuro que, aunque lejano y extraño, se siente profundamente humano. Una obra que demuestra que la ciencia ficción sigue siendo el mejor vehículo para explorar las preguntas más antiguas de nuestra especie.