'Where is Jake Ellis' es la culminación y secuela directa de la aclamada obra *'Who is Jake Ellis?'*, creada por el guionista Nathan Edmondson y el dibujante Tonci Zonjic. Publicada por Image Comics, esta miniserie se sitúa como una de las piezas más sofisticadas del thriller de espionaje y ciencia ficción dentro del panorama del cómic independiente estadounidense. La obra no solo expande el universo presentado en su predecesora, sino que profundiza en las consecuencias psicológicas y tácticas de una premisa única: la relación entre un hombre perseguido y la entidad táctica que vive en su mente.
La historia retoma la vida de Jon Moore, un antiguo analista de la CIA que se ha convertido en un fugitivo internacional. La particularidad de Moore es que nunca está solo; cuenta con la guía de Jake Ellis, un hombre que solo él puede ver y oír. Jake posee una capacidad de análisis sobrehumana, permitiendo a Jon anticipar ataques, encontrar rutas de escape imposibles y sobrevivir a situaciones donde cualquier otro habría perecido. Sin embargo, tras los eventos del primer volumen, donde se revelaron los oscuros orígenes de Jake como parte de un experimento de control mental y proyección remota, el equilibrio de esta simbiosis se rompe.
El núcleo narrativo de esta secuela se centra en la desaparición de Jake. Por primera vez en mucho tiempo, Jon Moore se encuentra verdaderamente solo. El título, 'Where is Jake Ellis', funciona como el motor de una trama que arrastra al protagonista a través de una geografía global de sombras y secretos. Moore debe utilizar todo lo que aprendió bajo la tutela de Jake para encontrarlo, mientras es cazado por organizaciones clandestinas que ven en él tanto una amenaza como un activo valioso que debe ser recuperado a toda costa.
Desde el punto de vista del guion, Nathan Edmondson maneja un ritmo cinematográfico impecable. La narrativa es económica y directa; no hay diálogos superfluos ni sobreexplicaciones. El autor confía en la inteligencia del lector para unir las piezas de un rompecabezas que involucra espionaje industrial, experimentos gubernamentales y la fragilidad de la identidad humana. La tensión es constante, construida no solo a través de las secuencias de acción, sino mediante la sensación de paranoia que impregna cada página.
El apartado visual de Tonci Zonjic es, sin lugar a dudas, el elemento que eleva este cómic a la categoría de obra de culto. Zonjic utiliza un estilo de línea clara y minimalista que recuerda a los grandes maestros del diseño, pero con una sensibilidad moderna y dinámica. Su uso del color es narrativo en sí mismo: emplea paletas cromáticas limitadas y atmosféricas que definen el tono de cada localización y el estado emocional de Moore. La composición de las viñetas es magistral, logrando que la ausencia de Jake Ellis se sienta físicamente en el espacio de la página, subrayando la vulnerabilidad y el aislamiento del protagonista.
Temáticamente, el cómic explora la codependencia y la búsqueda de la autonomía. Jon Moore ha pasado años siendo el brazo ejecutor de una mente superior, y su búsqueda de Jake es también una lucha por