Warhammer 40,000: Exterminatus es una miniserie de cinco números que se erige como una de las piezas narrativas más intensas y representativas del universo de ciencia ficción gótica creado por Games Workshop. Publicada originalmente bajo el sello de Boom! Studios, esta obra cuenta con el respaldo creativo de dos pesos pesados de la narrativa de este universo: Dan Abnett e Ian Edginton. Ambos autores, conocidos por su capacidad para trasladar la escala monumental y la desesperanza del cuadragésimo primer milenio al papel, construyen aquí un relato que sirve tanto de puerta de entrada para neófitos como de expansión vital para los conocedores del lore, especialmente para aquellos familiarizados con la saga de videojuegos *Dawn of War II*.
La trama se sitúa en el subsector Aurelia, un rincón de la galaxia que personifica la decadencia y el peligro constante del Imperio de la Humanidad. La historia sigue los pasos de la Inquisidora Althea, una agente del Ordo Hereticus cuya misión es purgar la corrupción interna y las amenazas alienígenas antes de que sea demasiado tarde. Althea no viaja sola; la acompaña un séquito de especialistas que encarnan las diversas facetas de la maquinaria imperial, desde el fanatismo religioso hasta la eficiencia técnica. La narrativa arranca con una investigación aparentemente rutinaria sobre una insurgencia herética en el mundo de Calderis, pero pronto escala hacia una conspiración de proporciones catastróficas que involucra a múltiples facciones.
El núcleo del conflicto en estos cinco números gira en torno a la llegada de una amenaza ancestral y devastadora que pone en jaque la supervivencia de todo el sector. Ante la inminencia del desastre, la Inquisidora Althea debe colaborar con los Cuervos Sangrientos (Blood Ravens), un capítulo de Marines Espaciales conocido por su tenacidad y sus misteriosos orígenes. La interacción entre la Inquisición y el Adeptus Astartes es uno de los puntos fuertes del guion, mostrando las tensiones políticas y jurisdiccionales que existen incluso entre aquellos que luchan por el mismo bando. Mientras Althea busca la verdad detrás de los disturbios, los Marines Espaciales, liderados por figuras icónicas como el Capitán Thule, se preparan para una guerra de desgaste en la superficie planetaria.
El título de la obra, *Exterminatus*, no es casual. Hace referencia al protocolo final del Imperio: la aniquilación total de la vida en un planeta para evitar que caiga en manos enemigas o que una infección herética se propague. A lo largo de los cinco números, el lector experimenta la angustia moral y táctica de los protagonistas, quienes deben decidir si el mundo de Calderis puede ser salvado o si debe ser sacrificado en el altar de la supervivencia humana. Esta tensión constante impregna cada página, elevando el cómic por encima de la simple acción para explorar temas de sacrificio, deber y el costo de la victoria.
Visualmente, el cómic cuenta con el arte de Daniel Lapham, cuyo estilo logra capturar la estética "grimdark" característica de la franquicia. Lapham se luce en la representación de la tecnología anacrónica del Imperio, desde las imponentes armaduras de los Marines Espaciales hasta las catedrales góticas que sirven de naves espaciales. El diseño de los enemigos, particularmente los Eldar y las fuerzas que acechan en las sombras, está ejecutado con un nivel de detalle que transmite su naturaleza alienígena y letal. Las escenas de batalla son caóticas y viscerales, respetando la escala de violencia que los fans esperan de Warhammer 40,000, pero manteniendo siempre la claridad narrativa necesaria para seguir el flujo de la historia.
En conclusión, *Warhammer 40,000: Exterminatus nº 1 a 5* es una obra compacta y autoconclusiva que encapsula la esencia de un universo donde "solo hay guerra". Al centrarse en la figura de la Inquisición y su relación con los Marines Espaciales, Abnett y Edginton logran ofrecer una visión panorámica del conflicto galáctico sin perder de vista el drama humano (o sobrehumano) de sus protagonistas. Es una lectura esencial para entender la importancia del subsector Aurelia y una pieza de coleccionista que destaca por su fidelidad al material original y su capacidad para expandir el mito de los Cuervos Sangrientos.