Vs. es una propuesta de ciencia ficción distópica que destaca no solo por su premisa narrativa, sino por su imponente factura visual. Publicada originalmente por Image Comics, esta obra es el resultado de la colaboración entre el guionista Iván Brandon y el aclamado dibujante croata Esad Ribić, cuya participación en este proyecto supuso su regreso al cómic independiente tras una larga y exitosa etapa en Marvel. La obra se sumerge en un futuro donde la guerra ha dejado de ser un instrumento de política exterior para convertirse en el pilar fundamental de la industria del entretenimiento global.
La trama nos sitúa en un universo donde los conflictos bélicos entre naciones o facciones han sido privatizados y transformados en un deporte de masas, televisado y patrocinado por grandes corporaciones. En este contexto, las guerras no se libran por ideologías o recursos naturales de forma directa, sino por audiencias, cuotas de pantalla y contratos publicitarios. Los soldados ya no son peones anónimos, sino superestrellas del espectáculo, gladiadores cibernéticos cuyos movimientos son seguidos por millones de espectadores a través de drones de transmisión que sobrevuelan el campo de batalla en tiempo real.
El protagonista de la historia es Satta Flynn, un soldado veterano y una de las figuras más icónicas de este sistema. Flynn representa el ideal del guerrero moderno: un hombre modificado tecnológicamente, letal y carismático, que ha pasado gran parte de su vida en el frente, acumulando victorias y cicatrices para el deleite del público. Sin embargo, la narrativa arranca en un punto de inflexión crítico. Tras sufrir una herida devastadora en combate, Flynn descubre que en el mundo de la guerra-espectáculo, la lealtad de los patrocinadores y el fervor del público son tan volátiles como la tecnología que lo mantiene con vida.
El guion de Iván Brandon evita las explicaciones excesivas y opta por una narrativa inmersiva. El lector es arrojado directamente al fragor de la batalla, obligándolo a reconstruir las reglas de este mundo a través de los diálogos cortantes y la observación del entorno. La obra explora la obsolescencia programada, no solo de la tecnología, sino de los seres humanos. En un sistema que exige constantemente "lo nuevo" y "lo mejor", un héroe de ayer puede convertirse rápidamente en un estorbo para las métricas de audiencia de mañana.
Visualmente, Vs. es una pieza excepcional. Esad Ribić, conocido por su estilo pictórico y su capacidad para dotar de una escala épica a sus composiciones, crea un mundo que se siente vasto y tangible. Su diseño de personajes mezcla la brutalidad de la guerra con una estética de alta tecnología que parece sacada de una pesadilla de diseño industrial. El uso del color, a cargo de Nic Klein, complementa perfectamente el dibujo de Ribić, utilizando paletas que diferencian claramente la frialdad de los centros de control corporativos de la suciedad y el caos cromático de las zonas de combate.
La obra funciona como una sátira mordaz sobre la desensibilización de la sociedad ante la violencia y la mercantilización del conflicto. A través de la caída en desgracia de Flynn, el cómic cuestiona la identidad del individuo cuando este se convierte en una marca comercial. La tecnología en Vs. no es solo una herramienta de destrucción, sino una prótesis de la fama; los soldados dependen de sus mejoras cibernéticas tanto para sobrevivir como para mantener su valor de mercado.
En definitiva, Vs. es una lectura densa y visualmente estimulante que se aleja de los tropos habituales del género bélico espacial. No busca ofrecer una lección moralista masticada, sino presentar un escenario crudo donde la guerra es el producto final de un capitalismo caníbal. Es una obra indispensable para quienes buscan ciencia ficción con una fuerte carga estética y una crítica social subyacente que, a pesar de su ambientación futurista, resuena con la obsesión contemporánea por el espectáculo y la gratificación inmediata a través de las pantallas.