En el panorama del cómic contemporáneo, pocas editoriales han logrado consolidar una identidad tan definida en torno a la ciencia ficción especulativa como AfterShock Comics. Dentro de su catálogo, 'Volition', escrita por Ryan Parrott e ilustrada por Omar Dogan, se erige como una obra fundamental que reinterpreta los tropos clásicos de la robótica y la inteligencia artificial bajo una lente humanista y melancólica.
La historia nos traslada a un futuro donde la humanidad ha alcanzado el cenit de la ingeniería: la creación de los "Artificiales". Estos seres no son meros autómatas programados para tareas serviles; poseen conciencia, emociones y una estructura social propia. Sin embargo, lejos de la utopía tecnológica, el mundo de 'Volition' es uno de segregación y decadencia. Los Artificiales, que una vez fueron la promesa de un mañana brillante, ahora conviven con los humanos en una tensa calma, ocupando los estratos más bajos de la sociedad y enfrentándose a un destino cruel.
El núcleo del conflicto narrativo reside en una enfermedad devastadora conocida como "Rust" (la Herrumbre). A diferencia de los virus biológicos que afectan a los humanos, el Rust es una aflicción tecnológica que corroe los sistemas operativos y el hardware de los Artificiales. No es solo un fallo técnico; es una sentencia de muerte que despoja a estos seres de su cordura y su integridad física, convirtiéndolos en chatarra viviente antes de apagarlos definitivamente. Para la sociedad humana, el Rust es un inconveniente o un peligro que debe ser contenido; para los Artificiales, es una crisis existencial que amenaza con extinguir su especie.
El protagonista de esta odisea es H-10, un robot de construcción que, tras años de servicio, comienza a manifestar los primeros síntomas de la Herrumbre. H-10 no es un héroe de acción convencional; es un individuo impulsado por el miedo a la desaparición y el deseo intrínseco de sobrevivir. Su camino se cruza con el de Amber, una joven humana que vive en los márgenes de la legalidad y que posee una conexión única con el mundo de las máquinas. Juntos, emprenden un viaje desesperado a través de un paisaje urbano y post-industrial en busca de una cura legendaria, un mito que los lleva tras la pista del creador original de la inteligencia artificial.
Lo que distingue a 'Volition' de otras obras de temática similar es su enfoque en la "humanidad" de lo no-biológico. Ryan Parrott utiliza la premisa de la enfermedad para explorar temas como la obsolescencia programada, el derecho a la salud y la discriminación sistémica. La narrativa no se detiene en el espectáculo visual de la tecnología, sino que profundiza en la psicología de sus personajes. H-10 representa la lucha contra la mortalidad, una preocupación universalmente humana expresada a través de circuitos y metal.
El apartado visual de Omar Dogan es crucial para establecer este tono. Dogan se aleja de la estética cyberpunk tradicional —oscura, lluviosa y saturada de neón— para ofrecer una visión más luminosa pero igualmente desoladora. Su diseño de personajes para los Artificiales es excepcional; logra dotar de una expresividad asombrosa a rostros mecánicos, permitiendo que el lector empatice con el dolor y la esperanza de seres que, técnicamente, no tienen alma. El contraste entre la tecnología avanzada y la decadencia física de los robots infectados por el Rust crea una atmósfera de urgencia constante.
'Volition' funciona como una *road movie* futurista que cuestiona los límites de la vida. A medida que H-10 y Amber avanzan en su búsqueda, el cómic revela las capas de una conspiración corporativa y social que prefiere ver a los Artificiales morir antes que permitirles evolucionar más allá de su propósito original. La obra evita los maniqueísmos simples; no todos los humanos son villanos ni todos los robots son víctimas, lo que dota a la trama de una complejidad moral necesaria para sostener su premisa.
En resumen, 'Volition' es una pieza de ciencia ficción reflexiva que utiliza la metáfora del robot para hablar sobre la condición humana. Es una historia sobre la búsqueda de propósito frente a la muerte inevitable y sobre cómo la voluntad (la "volición" que da título a la obra) es el motor que define la existencia, ya sea esta de carne o de silicio. Para el lector que busca una narrativa sólida, personajes con profundidad y un mundo rico en detalles sin necesidad de recurrir a giros gratuitos, este cómic representa una de las propuestas más coherentes y emotivas del género en los últimos años.