Vito Nervio

*Vito Nervio* representa uno de los hitos fundacionales de la historieta argentina y un pilar esencial en la evolución narrativa del noveno arte en Sudamérica. Publicada originalmente en las páginas del semanario *Patoruzito* a partir de su primer número en octubre de 1945, la serie nació bajo la pluma del guionista Mirco Repetto y los lápices de Emilio Cortinas. Sin embargo, la obra alcanzó su madurez y trascendencia histórica cuando pasó a manos de la dupla conformada por el guionista Leonardo Wadel y el dibujante Alberto Breccia, quienes transformaron un relato de aventuras convencional en una pieza de vanguardia visual y narrativa.

La premisa de la obra se centra en las andanzas de Vito Nervio, un detective privado de ascendencia italo-argentina radicado en Buenos Aires. En sus inicios, el personaje fue concebido bajo los cánones del "dandy" de la época: un hombre elegante, atlético, de modales refinados y una inteligencia deductiva superior, que se movía con soltura tanto en los bajos fondos porteños como en los salones de la alta sociedad internacional. A diferencia de otros héroes de la época que permanecían anclados en escenarios exóticos distantes, Vito Nervio alternaba casos locales con misiones que lo llevaban a recorrer diversos puntos del globo, desde las selvas africanas hasta las metrópolis europeas, enfrentando organizaciones criminales, espías y enigmas de tintes casi fantásticos.

El guion de Leonardo Wadel dotó a la serie de un ritmo cinematográfico y una complejidad argumental inusual para la época. Wadel, un maestro del folletín y la aventura, construyó tramas donde el misterio no se resolvía únicamente mediante la fuerza física, sino a través de una red de diálogos punzantes y giros de guion que mantenían la tensión de forma serializada. Bajo su mando, Vito Nervio dejó de ser un simple arquetipo de héroe invulnerable para convertirse en un protagonista más humano, capaz de sentir incertidumbre y de enfrentarse a dilemas morales en un mundo que se volvía cada vez más sombrío tras la Segunda Guerra Mundial.

No obstante, el elemento que terminó por consagrar a *Vito Nervio* como una obra maestra fue la evolución artística de Alberto Breccia. Al hacerse cargo del dibujo en 1947, Breccia comenzó siguiendo un estilo académico influenciado por los grandes maestros estadounidenses como Milton Caniff. Con el paso de los años, el dibujante utilizó la serie como un laboratorio de experimentación técnica. A medida que avanzaban las décadas de 1950 y 1960, el arte de la serie transitó desde un realismo detallado hacia un expresionismo cargado de sombras, contrastes violentos de blanco y negro, y un uso magistral del claroscuro. Esta evolución visual no solo acompañó el tono cada vez más "noir" de las historias, sino que prefiguró las técnicas rupturistas que Breccia aplicaría años después en obras fundamentales como *Mort Cinder* o *El Eternauta*.

La estructura de las historias suele seguir un patrón de investigación clásica que deriva rápidamente en la aventura de acción. Vito Nervio no es un policía, sino un agente libre que a menudo colabora con las autoridades o es contratado por individuos en situaciones desesperadas. Sus casos involucran desde el robo de joyas arqueológicas hasta conspiraciones políticas de escala mundial, siempre manteniendo un pie en la realidad urbana de Buenos Aires, lo que permitía al lector local una identificación inmediata con el entorno del héroe.

En resumen, *Vito Nervio* es mucho más que un cómic de detectives; es el registro histórico de la transformación de la historieta de entretenimiento en un medio de expresión artística profunda. La serie logró amalgamar la tradición del *pulp* y el cine negro con una búsqueda estética que desafió las convenciones de la industria editorial de su tiempo. Su importancia radica en haber establecido un estándar de calidad narrativa y visual que influenció a generaciones de autores y que consolidó a la historieta argentina como una de las más potentes y originales del mundo durante su llamada "

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