Ven y Ven

La Odisea de la Autodecepción: Una Inmersión en 'Ven y Ven' de Marc Torices

En el panorama del cómic contemporáneo, pocas obras logran la magnitud física y emocional de *Ven y Ven*, la obra maestra de Marc Torices publicada por Apa Apa Cómics. Tras años de gestación, esta novela gráfica de más de 400 páginas se erige no solo como un hito de la narrativa gráfica española, sino como un estudio psicológico devastador y fascinante sobre la condición humana, disfrazado bajo la estética de los dibujos animados clásicos.

El Protagonista: Cornelius, el antihéroe definitivo

El epicentro de este terremoto narrativo es Cornelius, un perro antropomórfico de color azul que encarna todas las miserias, debilidades y pequeñas esperanzas del individuo moderno. Cornelius no es un héroe, ni siquiera es un "buen tipo" en el sentido convencional. Es un mentiroso compulsivo, un ser profundamente egoísta, patético en sus ambiciones y, sin embargo, magnético en su vulnerabilidad.

La sinopsis de *Ven y Ven* nos presenta a Cornelius navegando por una existencia marcada por la precariedad y la búsqueda constante de una validación que siempre le es esquiva. Acompañado a menudo por su sobrino (un personaje que sirve de contrapunto moral y testigo silencioso de sus desvaríos), Cornelius se ve envuelto en una serie de situaciones que oscilan entre lo cotidiano y lo surrealista. Desde intentos fallidos de integrarse socialmente hasta planes absurdos para alcanzar una prosperidad imaginaria, la vida de Cornelius es una huida hacia adelante alimentada por el autoengaño.

Una Estructura Camaleónica

Lo que separa a *Ven y Ven* de cualquier otro cómic es su audacia formal. Marc Torices despliega un arsenal de estilos artísticos que mutan según el estado emocional del protagonista o la intención de la escena. Encontramos páginas que rinden homenaje a la línea clara y al slapstick de los años 30, seguidas de pasajes oscuros, densos y pictóricos que parecen sacados de una pesadilla expresionista.

Esta versatilidad visual no es un mero ejercicio de estilo. Es una herramienta narrativa fundamental: el dibujo se deforma a medida que la psique de Cornelius se fractura. Cuando el protagonista intenta mantener las apariencias, el mundo parece ordenado y limpio; cuando la realidad lo golpea o sus mentiras lo acorralan, el trazo se vuelve sucio, caótico y asfixiante. El lector no solo lee las desventuras de Cornelius, sino que las experimenta a través de la evolución plástica de las páginas.

Temáticas: La crueldad y la empatía

*Ven y Ven* es una obra que incomoda. Explora la crueldad inherente a las relaciones sociales y cómo la sociedad margina a aquellos que no encajan en el molde del éxito. Cornelius es víctima de un entorno hostil, pero también es arquitecto de su propia desgracia. Esta dualidad genera en el lector una tensión constante: ¿debemos sentir lástima por él o desprecio?

La obra profundiza en la soledad urbana, la alienación laboral y la toxicidad de los vínculos familiares y de amistad. Sin embargo, entre la sordidez y el patetismo, Torices logra filtrar destellos de una humanidad cruda. No es un cómic cínico por el mero hecho de serlo; es una disección honesta de lo que significa fracasar en un mundo que no permite el error.

Un Objeto Artístico Total

La experiencia de leer *Ven y Ven* se completa con su edición. El libro es un objeto imponente que invita a la relectura constante. Cada capítulo funciona como una pieza de un rompecabezas que, al completarse, ofrece un retrato desolador pero extrañamente bello de la persistencia. A pesar de los golpes, de las humillaciones y de su propia incapacidad para ser mejor persona, Cornelius sigue intentándolo. Ese "venir y venir" constante es el motor de la obra y lo que resuena en el lector mucho después de cerrar el libro.

En conclusión, *Ven y Ven* es una experiencia literaria y visual de primer orden. Marc Torices ha creado un universo que bebe de la tradición del cómic underground (con ecos de Chris Ware o Jim Woodring) pero que posee una voz propia, profundamente arraigada en una sensibilidad europea y contemporánea. Es una lectura obligatoria para cualquier amante del noveno arte que busque algo más que entretenimiento: una obra que desafía, que duele y que, por encima de todo, demuestra las infinitas posibilidades del lenguaje del cómic. Sin revelar sus giros finales, basta decir que el viaje de Cornelius es uno de los trayectos más memorables y honestos que se han dibujado en la última década.

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