Valerosas (título original: *Culottées*), de la autora francesa Pénélope Bagieu, es una de las obras más influyentes del cómic contemporáneo europeo. Publicada originalmente por entregas en un blog del diario *Le Monde* y posteriormente recopilada en dos volúmenes (o en un tomo integral, según la edición), esta obra se aleja de la biografía convencional para ofrecer un catálogo de retratos de mujeres que, en diferentes épocas y contextos, decidieron romper con las normas sociales impuestas para forjar su propio destino.
Desde el punto de vista narrativo, Bagieu estructura el cómic en capítulos cortos, cada uno dedicado a una figura femenina específica. La selección de estas mujeres es uno de los puntos más fuertes de la obra: la autora no se limita a las figuras históricas más evidentes o comercialmente explotadas, sino que rescata del olvido a científicas, artistas, activistas y aventureras cuyas historias habían quedado relegadas a los márgenes de la historia oficial. Encontramos desde Agnodice, la primera ginecóloga de la antigua Grecia que tuvo que disfrazarse de hombre para ejercer, hasta figuras más contemporáneas como Margaret Hamilton, la ingeniera que llevó al hombre a la Luna, o Tove Jansson, la creadora de los Moomins.
El enfoque de Bagieu como guionista es directo y carente de solemnidad innecesaria. A pesar de tratar temas profundos como la opresión, el racismo, el sexismo o la enfermedad, la autora utiliza un tono ágil, cargado de un humor inteligente y, en ocasiones, mordaz. Esta ligereza no resta importancia a los logros de las protagonistas; al contrario, humaniza a estas figuras, presentándolas no como heroínas inalcanzables, sino como personas con miedos, dudas y una determinación inquebrantable. La síntesis narrativa es magistral: en apenas seis u ocho páginas, Bagieu logra condensar toda una vida, capturando los momentos clave que definieron la trayectoria de cada mujer.
Visualmente, *Valerosas* es un despliegue de estilo y color. El dibujo de Bagieu es dinámico, de trazo suelto y expresivo, heredero de la mejor tradición del *cartoon* francés pero con una sensibilidad moderna. Cada biografía utiliza una paleta cromática propia que ayuda a establecer la atmósfera de la época o el estado emocional de la protagonista. Sin embargo, el recurso gráfico más destacado de la obra es la ilustración a doble página que cierra cada capítulo. Estas composiciones, carentes de texto, funcionan como un resumen visual y poético de la esencia de la mujer retratada, permitiendo al lector una pausa reflexiva antes de pasar a la siguiente historia.
El cómic también destaca por su diversidad geográfica y cultural. Bagieu no se queda en el eurocentrismo, sino que viaja por todo el globo para presentar a mujeres como Leymah Gbowee, activista liberiana por la paz, o Lozen, guerrera y profetisa apache. Esta amplitud de miras refuerza el mensaje central de la obra: la resistencia femenina es un fenómeno universal y atemporal.
En términos de impacto en el medio, *Valerosas* ha redefinido el género de la biografía en viñetas. Ha demostrado que el cómic es una herramienta pedagógica de primer orden, capaz de llegar a un público masivo sin sacrificar el rigor ni la calidad artística. La obra no solo funciona como un acto de justicia histórica, sino también como un manifiesto sobre la libertad individual.
En resumen, *Valerosas* es un ejercicio de síntesis narrativa y potencia visual. Pénélope Bagieu logra que el lector conecte emocionalmente con cada una de sus protagonistas a través de un dibujo vibrante y un guion que prioriza la acción y la voluntad sobre el victimismo. Es una obra esencial para entender la evolución de la novela gráfica actual y un referente imprescindible en la representación de la historia desde una perspectiva crítica y contemporánea. Su lectura ofrece una visión panorámica de la lucha por la autonomía personal, narrada con la maestría de una de las mejores historietistas de su generación.