Vae Victis

*Vae Victis!* es una de las obras más ambiciosas y crudas dentro del panorama del cómic histórico europeo, específicamente en la tradición de la *bande dessinée* franco-belga. Escrita por Simon Rocca (seudónimo de Georges Ramaioli) e ilustrada por Jean-Yves Mitton, esta serie de quince álbumes, publicada originalmente entre 1991 y 2006, se sumerge en las Guerras de las Galias no desde la perspectiva glorificada de los vencedores, sino a través de los ojos de los que sufrieron el peso de las legiones de Julio César.

La trama se sitúa en el siglo I a.C. y sigue la odisea de Ámbar, una joven de origen celta que, tras ver a su pueblo masacrado y ser capturada por los romanos, inicia un periplo de supervivencia, venganza y transformación política. Ámbar no es solo una protagonista; es el hilo conductor que permite al lector transitar por los complejos estratos de la sociedad antigua, desde los mercados de esclavos de Roma hasta las tiendas de campaña de los generales romanos y las asambleas de los jefes galos. A través de ella, Rocca y Mitton exploran la máxima latina que da título a la obra: *Vae Victis* (¡Ay de los vencidos!), una advertencia sobre la implacabilidad del poder y el destino de aquellos que caen bajo el yugo de un imperio en expansión.

El guion de Simon Rocca destaca por su rigor histórico, aunque se permite las licencias necesarias para construir una narrativa épica. La serie no se limita a narrar batallas; se adentra en la psicología de personajes históricos reales como Julio César, Craso, Pompeyo y, por supuesto, Vercingétorix. César es retratado de forma magistral: un hombre brillante, ambicioso y amoral, cuya genialidad militar solo es igualada por su capacidad para la manipulación política. La obra logra equilibrar la gran escala de la conquista de la Galia con el drama personal de Ámbar, quien evoluciona de ser una víctima desvalida a convertirse en una figura clave en la resistencia contra Roma, actuando a menudo como una diplomática o espía entre las tribus desunidas.

Visualmente, el trabajo de Jean-Yves Mitton es fundamental para la identidad de *Vae Victis!*. Su estilo es realista, detallado y profundamente visceral. Mitton no escatima en la representación de la violencia, la suciedad y la crudeza de la época. Las batallas son caóticas y sangrientas, reflejando la brutalidad del combate cuerpo a cuerpo con una precisión anatómica que acentúa el tono adulto de la obra. El diseño de producción —armaduras, arquitectura, vestimenta y paisajes— está meticulosamente documentado, lo que otorga a la serie una atmósfera de autenticidad que sumerge al lector en la antigüedad clásica.

Uno de los puntos fuertes del cómic es su tratamiento de la política. *Vae Victis!* muestra que la caída de la Galia no fue solo el resultado de la superioridad militar romana, sino también de las rencillas internas, las traiciones y la falta de cohesión entre las tribus galas. La obra disecciona cómo el poder corrompe y cómo la supervivencia a menudo exige compromisos morales devastadores. Ámbar, en su camino, debe aprender a jugar el juego de los hombres poderosos para mantener su libertad y buscar su lugar en un mundo que cambia rápidamente.

En resumen, *Vae Victis!* es un fresco histórico monumental que evita el maniqueísmo. No hay héroes puros ni villanos absolutos, sino individuos movidos por la ambición, el miedo o el honor en un contexto de cambio de era. Es una lectura esencial para los amantes del género histórico que buscan una narrativa madura, un dibujo potente y una visión desmitificadora de la expansión romana. La serie logra capturar la esencia de una época donde la gloria se escribía con la sangre de los derrotados, recordándonos en cada página que, en la historia de la humanidad, el destino de los vencidos siempre ha sido el olvido o la servidumbre.

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