Un paseo por La Rioja, obra del autor y dibujante Fernando Mezquita, conocido en el ámbito artístico y en redes sociales bajo el seudónimo de femeref, es una pieza singular dentro del panorama del cómic contemporáneo español, específicamente enmarcada en el género del cuaderno de viaje o *travelogue* gráfico. Esta obra no se articula a través de una narrativa de ficción convencional con un nudo y un desenlace dramático, sino que se construye como una crónica visual y sensorial que documenta la identidad de una región desde una perspectiva puramente observacional y artística.
Desde el punto de vista técnico, el cómic destaca por el uso magistral de la técnica del *urban sketching*. Femeref utiliza el dibujo in situ como herramienta principal para capturar la inmediatez del momento. La obra se aleja de la rigidez de la viñeta tradicional para abrazar composiciones más abiertas, donde la acuarela y la tinta china dictan el ritmo de la lectura. El autor emplea una línea fluida y orgánica que se adapta tanto a la arquitectura monumental de las ciudades riojanas como a las formas sinuosas de sus paisajes naturales. La paleta cromática es fundamental en este volumen: los tonos ocres, verdes y púrpuras no solo representan la realidad física del entorno, sino que evocan las estaciones del año y el ciclo vital de la vid, elemento central de la cultura local.
El recorrido que propone la obra es geográfico y cultural. El lector acompaña al autor en un itinerario que comienza, habitualmente, en los núcleos urbanos más significativos, como Logroño, deteniéndose en puntos emblemáticos como la Concatedral de Santa María de la Redonda o la vibrante calle Laurel. Sin embargo, el cómic no se limita a la capital. La narrativa visual se desplaza hacia la Rioja Alta y la Rioja Alavesa, explorando la fisonomía de localidades como Haro o Santo Domingo de la Calzada. Un aspecto relevante del cómic es su capacidad para integrar la historia y el patrimonio sin recurrir a bloques de texto densos; la información fluye a través de anotaciones manuscritas que acompañan a los dibujos, otorgando al conjunto una sensación de diario personal y auténtico.
La arquitectura del vino ocupa, como es de esperar, un lugar prominente en la obra. Femeref retrata con precisión desde las bodegas centenarias de calados profundos hasta las construcciones de vanguardia diseñadas por arquitectos de renombre internacional. En estas páginas, el cómic se convierte en un documento antropológico que registra cómo la industria vitivinícola ha moldeado no solo el paisaje, sino también la idiosincrasia de sus habitantes. El autor logra captar la textura de la piedra, el brillo del cristal de las copas y la atmósfera cargada de historia de los monasterios de San Millán de la Cogolla, cuna del castellano, cuya representación en el cómic es de una delicadeza técnica notable.
Otro pilar fundamental de Un paseo por La Rioja es la naturaleza. El cómic dedica secciones enteras a la Sierra de Cebollera y a las riberas del Ebro. Aquí, el estilo de femeref se vuelve más atmosférico, permitiendo que la mancha de la acuarela defina los volúmenes de las montañas y la densidad de los bosques. La ausencia de personajes con diálogos permite que el protagonista absoluto sea el entorno. El lector no lee una historia sobre personas en La Rioja, sino que experimenta La Rioja a través de los ojos de un observador que valora el silencio, la luz y el detalle arquitectónico.
En conclusión, este cómic es una propuesta de "slow reading" que invita a la contemplación. Es una obra imprescindible para los amantes del dibujo arquitectónico y para aquellos interesados en la geografía española desde una óptica artística. Fernando Mezquita consigue, con un estilo depurado y una sensibilidad especial para el detalle, que el papel transmita la esencia de una tierra definida por su historia, su gastronomía y su paisaje. Es, en definitiva, un ejercicio de amor al territorio y una demostración de cómo el lenguaje del cómic y la ilustración pueden ser el vehículo perfecto para el ensayo geográfico y cultural.