Ultra Pato, la creación más emblemática del artista y escritor mexicano Edgar Delgado, representa un hito fundamental en la historia del cómic independiente en México y un referente ineludible dentro del género de superhéroes latinoamericanos. Publicada originalmente en la década de los 90 y revitalizada años después con una factura técnica de nivel internacional, esta obra logra trascender la premisa del "animal antropomorfo" para construir una mitología sólida, seria y visualmente impactante.
La narrativa se centra en Juan, un pato joven y ordinario que vive en Villa Ave, una metrópolis vibrante habitada por diversas especies de aves que han desarrollado una sociedad compleja, tecnológica y, a menudo, desigual. La vida de Juan cambia de manera irreversible cuando, por azares del destino, entra en posesión de un par de guanteletes de origen extraterrestre. Estos artefactos, lejos de ser simples accesorios, son piezas de tecnología avanzada que otorgan a su portador habilidades sobrehumanas: fuerza descomunal, capacidad de vuelo, resistencia extrema y la generación de ráfagas de energía.
A diferencia de otras obras que utilizan animales para la sátira o el humor infantil, *Ultra Pato* se posiciona firmemente en el drama de acción y la ciencia ficción. La historia explora la carga psicológica que conlleva el poder absoluto. Juan no es un héroe por elección inicial, sino por circunstancia, y el cómic se encarga de mostrar su evolución desde el desconcierto hasta la aceptación de una responsabilidad que lo supera. El protagonista debe aprender a controlar no solo la potencia de los guanteletes, sino también sus propios impulsos en un entorno que comienza a verlo como una amenaza o como un salvador, dependiendo de los intereses en juego.
El conflicto central se intensifica con la aparición de Ultragallo, el antagonista principal y contraparte oscura del protagonista. Ultragallo no es solo un villano de turno; representa la ambición desmedida y el uso del poder para la dominación personal. La rivalidad entre ambos personajes sirve como eje para cuestionar la moralidad en un mundo donde la ley del más fuerte suele prevalecer. Esta dualidad entre Ultra Pato y Ultragallo eleva la narrativa, convirtiéndola en un estudio sobre la ética y las consecuencias de nuestras decisiones cuando tenemos los medios para imponer nuestra voluntad sobre los demás.
El entorno de Villa Ave está meticulosamente construido. No se trata de un fondo genérico, sino de una ciudad con estratos sociales, corrupción política y una fuerza policial que se ve rebasada por la aparición de seres con capacidades especiales. La integración de la tecnología alienígena en este contexto urbano crea una atmósfera de "realismo fantástico" donde lo extraordinario irrumpe en lo cotidiano, obligando a la sociedad de aves a reevaluar su lugar en el universo.
Visualmente, el cómic es una exhibición del talento de Edgar Delgado, quien es mundialmente reconocido por su trabajo como colorista en Marvel Comics. El diseño de personajes es dinámico y expresivo, logrando que la fisonomía de las aves transmita emociones humanas complejas sin caer en la caricatura excesiva. El uso del color es narrativo, subrayando la intensidad de las batallas y la frialdad de los momentos de introspección. Las secuencias de acción están coreografiadas con una fluidez cinematográfica que aprovecha al máximo el lenguaje de la narrativa secuencial, destacando el impacto y la escala de los poderes en juego.
*Ultra Pato* es, en esencia, una historia sobre el crecimiento y la identidad. A través de sus páginas, el lector acompaña a Juan en un viaje donde el heroísmo no se define por los artefactos que se portan, sino por la integridad del individuo que los usa. Es una obra que respeta las convenciones del género de superhéroes mientras aporta una identidad propia, consolidándose como una lectura obligatoria para entender la evolución del cómic hecho en español y su capacidad para competir en calidad y profundidad con las grandes editoriales del mercado global. Sin recurrir a artificios innecesarios, la obra se sostiene por la fuerza de su guion y la maestría de su apartado gráfico.