Uber: La reinvención del horror bélico y la anatomía de una ucronía devastadora
Escrito por Kieron Gillen y dibujado por Caanan White, *Uber* es una de las obras más crudas, analíticas y perturbadoras dentro del género de la historia alternativa o ucronía. Publicada por Avatar Press, esta serie se aleja radicalmente de las convenciones del cómic de superhéroes tradicional para adentrarse en un drama bélico donde la introducción de seres superpoderosos no trae esperanza, sino una prolongación agónica y sangrienta de la Segunda Guerra Mundial.
La premisa se sitúa en abril de 1945. En la realidad histórica, el Tercer Reich está colapsando; el Ejército Rojo rodea Berlín y el suicidio de Hitler es inminente. Sin embargo, en el universo de *Uber*, los investigadores alemanes logran perfeccionar un proceso de mejora humana antes de la caída final. El resultado es la creación de los *Panzermensch* (hombres tanque), humanos alterados mediante un catalizador que les otorga una fuerza sobrehumana, invulnerabilidad casi total y la capacidad de proyectar energías destructivas. Este evento altera el curso de la historia: Berlín no cae, y la guerra, que debería haber terminado en Europa, se reinicia con una ferocidad renovada y una escala de destrucción sin precedentes.
El enfoque de Gillen es meticuloso y casi clínico. No trata a los "Ubers" como héroes o villanos de opereta, sino como activos militares. La narrativa se centra en la logística, la estrategia y la ciencia detrás de estas nuevas armas. El cómic establece una jerarquía clara basada en la potencia de los individuos: desde los "Heavies" básicos hasta los "Battleships" (Acorazados), seres de un poder tan inmenso que pueden hundir flotas enteras o arrasar ciudades en cuestión de minutos. Los tres primeros Acorazados alemanes —Siegfried, Sieglinde y Brunhilde— se convierten en los pilares de una nueva Blitzkrieg que obliga a los Aliados a entrar en una desesperada carrera armamentista biológica.
Uno de los puntos más fuertes de la obra es su realismo geopolítico. La historia no se limita al frente alemán; se expande para mostrar cómo el Reino Unido, la Unión Soviética y los Estados Unidos reaccionan ante la obsolescencia de sus armas convencionales. La trama sigue los esfuerzos de espionaje para robar la fórmula del catalizador y los dilemas éticos de científicos y políticos que deben decidir cuántas vidas jóvenes están dispuestos a sacrificar en experimentos fallidos para obtener sus propios superhumanos. En *Uber*, el poder no es gratuito: el proceso de creación tiene una tasa de éxito bajísima, lo que convierte la generación de estas "armas" en una macabra lotería de muerte.
Visualmente, el trabajo de Caanan White es explícito y visceral. Fiel al estilo de Avatar Press, el cómic no escatima en mostrar las consecuencias físicas de un enfrentamiento entre seres superpoderosos y soldados ordinarios. La violencia no es gratuita en un sentido narrativo, sino que sirve para subrayar la deshumanización de la guerra y la absoluta vulnerabilidad del cuerpo humano frente a la tecnología de vanguardia. El arte detalla con precisión el armamento de la época, los uniformes y la devastación urbana, anclando los elementos fantásticos en un entorno histórico tangible.
La narrativa se estructura a través de múltiples puntos de vista, incluyendo a altos mandos como Winston Churchill y figuras del alto mando alemán, así como a los propios "Ubers", quienes a menudo son individuos traumatizados o fanáticos ideologizados que apenas comprenden el alcance de su propia monstruosidad. No hay un protagonista único, sino un tapiz de personajes que intentan sobrevivir a un conflicto que ha dejado de seguir las reglas de la lógica militar tradicional.
En conclusión, *Uber* es una exploración sombría sobre el poder y la moralidad. Gillen utiliza el concepto del superhombre no para elevar el espíritu humano, sino para examinar cómo la innovación tecnológica, cuando se aplica exclusivamente a la destrucción, solo acelera el descenso hacia la barbarie. Es una lectura esencial para quienes buscan una historia bélica profunda, que sustituye el optimismo del género de capas por una visión nihilista y técnica de lo que significaría realmente la aparición de dioses en el campo de batalla de la mayor tragedia del siglo XX.