Turok Timewalker – Seventh Sabbath

Dentro del vasto ecosistema de la editorial Valiant Comics durante la década de los 90, el arco argumental conocido como "Seventh Sabbath" (comprendido principalmente en los números 7 y 8 de la serie regular *Turok: Dinosaur Hunter*) representa un punto de inflexión narrativo donde la supervivencia prehistórica se entrelaza con la metafísica y los viajes en el tiempo. Esta historia no solo consolida la posición de Turok en el mundo moderno, sino que lo vincula de manera definitiva con uno de los pilares del Universo Valiant: Ivar, el Timewalker.

La premisa nos sitúa tras los eventos de la saga *Unity*. Turok, el guerrero de las tierras perdidas, se encuentra desplazado en el presente, tratando de adaptarse a una realidad que le resulta ajena y hostil. Su misión principal sigue siendo la caza de los "bionosaurios" —criaturas prehistóricas mejoradas cibernéticamente que han escapado a nuestra era—, pero en "Seventh Sabbath", la amenaza escala de lo físico a lo espiritual y temporal. La trama arranca cuando una serie de desapariciones y fenómenos inexplicables atraen la atención de Turok, llevándolo a investigar un culto oscuro que opera en las sombras de la civilización moderna.

Es en este escenario donde hace su entrada Ivar, el Timewalker. Ivar es uno de los tres hermanos inmortales (junto a Eternal Warrior y Armstrong) cuya existencia está ligada al flujo del tiempo. Su presencia en la historia no es casual; Ivar detecta una perturbación en la cronología provocada por el ritual del "Séptimo Sabbat". Este ritual no es simplemente un acto de fanatismo religioso, sino un procedimiento técnico-místico diseñado para rasgar el tejido de la realidad y permitir la entrada de una entidad de inmenso poder destructivo.

El conflicto central de la obra radica en el choque de metodologías. Por un lado, tenemos a Turok, un rastreador nato que confía en sus instintos, su arco y su capacidad de supervivencia en entornos salvajes. Por otro lado, Ivar aporta una perspectiva cósmica y un conocimiento profundo de las ramificaciones temporales. La dinámica entre ambos personajes es el motor de la narrativa: el hombre que viene del pasado más remoto colaborando con el hombre que ha visto todos los futuros posibles. Juntos deben detener a una organización que busca utilizar el "Séptimo Sabbat" como una llave para reescribir la historia a su favor.

A nivel temático, el cómic explora la idea del destino y la responsabilidad. Turok ya no es solo un cazador de dinosaurios; se convierte en un guardián de la línea temporal, aunque su motivación siga siendo la protección de los inocentes. La atmósfera de estos números es notablemente más oscura y opresiva que en entregas anteriores. Se aleja de la acción selvática tradicional para adentrarse en

Deja un comentario