Trespasser

Trespasser, escrita por Justin M. Ryan e ilustrada por Kristian Rossi, es una de las obras más crudas y atmosféricas publicadas bajo el sello de Alterna Comics. Se aleja de las grandes epopeyas espaciales para situar al lector en una ciencia ficción de corte intimista, rural y profundamente inquietante. La historia se desarrolla en un futuro cercano donde la sociedad, tal como la conocemos, ha colapsado tras un evento catastrófico que ha dejado la atmósfera contaminada y los recursos naturales prácticamente agotados.

La trama se centra en Héctor, un hombre de pocas palabras y voluntad inquebrantable, que vive aislado en una zona boscosa y remota junto a su pequeña hija, María. Su existencia se reduce a la supervivencia más básica: recolectar agua, mantener el refugio y, sobre todo, conseguir comida. En este mundo, la escasez es absoluta y el hambre es un enemigo tan letal como cualquier depredador. La relación entre padre e hija es el núcleo emocional del cómic; Héctor intenta preservar la inocencia de María mientras la prepara para un mundo que no tiene piedad.

El conflicto principal se detona cuando Héctor revisa las trampas de caza que tiene esparcidas por el bosque. En lugar de la presa habitual, encuentra algo que desafía su comprensión: un ser de origen claramente no terrestre. Este "intruso" (el *Trespasser* que da título a la obra) está herido y atrapado. A partir de este momento, la narrativa se transforma en un thriller de tensión psicológica. Héctor se enfrenta a un dilema moral y práctico: ¿Es esta criatura una amenaza inminente, una fuente potencial de alimento en un mundo donde la carne es un lujo, o un ser sintiente que merece compasión?

Lo que hace que *Trespasser* destaque en el panorama del cómic independiente es su capacidad para generar una atmósfera de paranoia constante sin necesidad de grandes diálogos. Justin M. Ryan utiliza el silencio como una herramienta narrativa poderosa. El lector siente el aislamiento de los personajes y la presión de un entorno que parece estar siempre al acecho. La amenaza no solo proviene de lo desconocido, sino también de otros supervivientes y de las fuerzas que intentan mantener un orden brutal en las ruinas de la civilización.

El apartado visual de Kristian Rossi es fundamental para el éxito de la obra. Su estilo es sucio, orgánico y utiliza una paleta de colores apagados que refuerza la sensación de un mundo moribundo. Rossi logra que el diseño del alienígena sea lo suficientemente extraño para resultar inquietante, pero lo suficientemente vulnerable para generar empatía. El uso de las sombras y la composición de las viñetas acentúan la claustrofobia de la cabaña y la inmensidad hostil del bosque exterior.

A medida que la historia avanza, el cómic explora temas profundos como la xenofobia, el instinto de protección paternal y los límites de la ética humana cuando se vive al borde de la extinción. No se trata de una historia de invasión alienígena convencional con explosiones y tecnología avanzada; es un drama humano sobre cómo reaccionamos ante "el otro" cuando nosotros mismos hemos perdido casi todo lo que nos hacía humanos.

*Trespasser* es una lectura esencial para quienes buscan una ciencia ficción más cercana al *survival horror* y al drama postapocalíptico de autor. Sin recurrir a giros de guion gratuitos, la obra mantiene una tensión creciente que desemboca en una reflexión sobre la naturaleza del sacrificio y la redención. Es un cómic que confía en la inteligencia del lector y en la fuerza de sus imágenes para contar una historia que, a pesar de su ambientación fantástica, resulta dolorosamente real y cercana. En definitiva, es un relato sobre la fragilidad de la vida y la persistencia de la esperanza en un entorno que ya no la permite.

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