Transformers – Regeneration One

Transformers: Regeneration One – El cierre definitivo de la saga original

*Transformers: Regeneration One* representa uno de los hitos más significativos en la historia editorial de la franquicia. Publicada por IDW Publishing entre 2012 y 2014, esta serie de 21 números (del #80.5 al #100) no es un reinicio ni un *reboot*, sino una continuación directa y oficial de la serie original de Marvel Comics que concluyó abruptamente en 1991 con el número 80. Para lograr esta cohesión, la editorial reunió al equipo creativo legendario de la etapa final de Marvel: el guionista Simon Furman, el dibujante Andrew Wildman y el entintador Stephen Baskerville.

La premisa de *Regeneration One* se sitúa cronológicamente 21 años después de los eventos narrados en el número 80 de Marvel. Tras la derrota de Unicron y el aparente fin de la Gran Guerra, Cybertron ha entrado en una era de paz sin precedentes. Sin embargo, es una paz estancada y frágil. Los Autobots, liderados por un Optimus Prime que se siente como un anacronismo viviente, han logrado restaurar su planeta natal, pero el costo ha sido el aislamiento. La narrativa comienza con el número especial #80.5, que sirve de puente para explicar qué ha sucedido en las dos décadas de silencio editorial.

El conflicto central de la obra se dispara cuando Optimus Prime se da cuenta de que los cabos sueltos del pasado no han desaparecido, sino que han fermentado en la oscuridad. La trama se divide en varios arcos argumentales que escalan en magnitud. El primero de ellos pone el foco en la Tierra, un planeta que los Transformers abandonaron tras su guerra civil, dejándolo sumido en un caos post-apocalíptico. El regreso de los Transformers a la Tierra no es una misión de rescate heroica, sino un enfrentamiento con las consecuencias devastadoras de su propia negligencia y con un Megatron que ha llevado su obsesión por la victoria a niveles de depravación nunca antes vistos en la continuidad original.

A medida que la serie avanza, Furman explora temas más profundos y existenciales. Se cuestiona la naturaleza misma de los Transformers: ¿son seres vivos con derecho a la evolución o son simplemente armas de guerra diseñadas para la destrucción? Este dilema se personifica en la figura de Grimlock y su búsqueda de una cura para los Dinobots, así como en la evolución de Hot Rod hacia su destino como Rodimus Prime. La serie también recupera elementos clásicos del lore de Furman, como el "Gen de la Destrucción", la influencia de los Primus y la amenaza constante de facciones que consideran que la paz es una aberración para la raza Transformer.

El estilo visual de Andrew Wildman mantiene la estética "noventera" característica de la serie original, pero con una narrativa visual más madura y detallada. Sus diseños enfatizan la expresividad casi humana de los rostros robóticos, lo que refuerza el tono emocional y sombrío de la historia. No se trata de una obra colorida de acción desenfrenada para niños; es un drama bélico y político que busca dar un cierre digno y definitivo a los personajes con los que creció una generación de lectores.

*Regeneration One* culmina en el número 100, un hito que cierra todas las tramas abiertas desde los años 80. La serie logra equilibrar la nostalgia con una sensibilidad moderna, evitando los *retcons* innecesarios y respetando la continuidad establecida previamente. Es, en esencia, la "última historia" de la Generación 1 original de Marvel, ofreciendo un final épico que trata sobre el legado, el sacrificio y la posibilidad de redención para una raza que solo ha conocido el conflicto. Para el lector,

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