Tomo 3 Pasados torcidos, presente tenso

En el panorama del cómic contemporáneo, pocos personajes han logrado una conexión tan inmediata y genuina con el público como Kamala Khan. En el tercer volumen de su serie regular, titulado "Pasados torcidos, presente tenso", la guionista G. Willow Wilson consolida la mitología de Ms. Marvel, alejándola de los problemas vecinales de Jersey City para sumergirla de lleno en las complejidades de su herencia genética y las responsabilidades que conlleva pertenecer a una estirpe con milenios de historia: los Inhumanos.

Este tomo marca un punto de inflexión narrativo y emocional. Tras haber derrotado al Inventor, Kamala se enfrenta a un desafío mucho más íntimo y difícil de gestionar que un villano estrafalario: el primer amor y la búsqueda de pertenencia. La trama arranca con la llegada de Kamran, un joven apuesto, inteligente y de origen pakistaní que parece ser el encaje perfecto para la vida de Kamala. No solo comparte sus gustos y su trasfondo cultural, lo que alivia la presión familiar de los Khan, sino que además revela un secreto que cambia las reglas del juego: él también es un Inhumano afectado por las Nieblas Terrígenas.

La narrativa utiliza este encuentro para explorar la dualidad del título. El "pasado torcido" no solo se refiere a la historia ancestral de Attilan y la jerarquía de la Familia Real Inhumana, sino también a las expectativas que las generaciones anteriores depositan en los jóvenes. A través de la relación con Kamran, Wilson plantea una pregunta fundamental para cualquier héroe en formación: ¿es la identidad algo que se hereda o algo que se construye a través de las acciones? La conexión entre ambos personajes sirve como vehículo para que Kamala explore su nueva naturaleza bajo la tutela de Medusa, la reina de los Inhumanos, quien vigila de cerca el desarrollo de los nuevos "NuHumans".

Sin embargo, el "presente tenso" se manifiesta cuando los intereses personales chocan con las agendas políticas de facciones ocultas dentro de la propia comunidad inhumana. Kamala descubre que compartir un origen no garantiza compartir los mismos valores morales. El tomo profundiza en la sensación de aislamiento que siente la protagonista; a pesar de estar rodeada de aliados como su leal amigo Bruno, la brecha entre su vida civil y su destino superheroico se vuelve cada vez más difícil de salvar. La tensión se traslada al ámbito doméstico, donde el equilibrio entre las tradiciones familiares y su deber como protectora de Jersey City llega a un punto crítico.

En el apartado visual, este volumen cuenta con el arte de Takeshi Miyazawa y Elmo Bondoc. El estilo de Miyazawa, con una clara influencia del manga en la expresividad de los rostros y el dinamismo de las secuencias de acción, es el complemento ideal para el tono de drama adolescente y aventura heroica que define a la serie. Su capacidad para retratar la vulnerabilidad de Kamala en los momentos de decepción, así como su determinación en el combate, refuerza la humanidad del personaje.

Además de la trama principal, el tomo incluye cruces significativos que expanden el universo de la protagonista, destacando su interacción con agentes de S.H.I.E.L.D., lo que subraya que Ms. Marvel ya no es solo una heroína local, sino una pieza relevante en el tablero global de Marvel.

"Pasados torcidos, presente tenso" es, en esencia, un estudio sobre la traición y el crecimiento. G. Willow Wilson evita los tropos fáciles del género para ofrecer una historia donde el conflicto principal es interno. Kamala Khan aprende en estas páginas que ser una heroína no solo consiste en dominar sus poderes polimórficos, sino en aprender a discernir en quién confiar en un mundo donde las lealtades son tan maleables como su propio cuerpo. Es un volumen indispensable que prepara el terreno para los eventos catastróficos que se avecinan en el horizonte del Universo Marvel, manteniendo siempre el enfoque en el corazón y la integridad de su protagonista.

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