TMNT-Mutanimals 1 al 4 Por el Johan

La obra "TMNT-Mutanimals", desarrollada por el artista y guionista conocido como Johan, representa una de las incursiones más crudas y visualmente impactantes dentro del universo expandido de las Tortugas Ninja, operando desde una perspectiva independiente que rinde homenaje a la estética original de Mirage Studios. Esta serie de cuatro números se centra en el grupo de parias mutantes que, tradicionalmente, han servido como aliados o contrapartes de los hermanos quelonios, pero bajo la lente de Johan, adquieren una dimensión mucho más visceral y existencialista.

La narrativa de estos primeros cuatro ejemplares establece un tono marcadamente adulto y sombrío. La historia arranca situándonos en una Nueva York decadente, donde la línea entre el héroe y el monstruo es prácticamente inexistente. El protagonismo recae en una alineación de los Mighty Mutanimals que se aleja de las versiones coloridas de la serie animada de los 90 o de los cómics de Archie. Aquí, personajes como Slash, Leatherhead, Ray Fillet y Wingnut son presentados no solo como guerreros, sino como víctimas de una ciencia descontrolada y de un mundo que los rechaza activamente.

El primer arco argumental (números 1 al 4) se enfoca en la cohesión forzada de este grupo. No son un equipo por elección, sino por necesidad de supervivencia. La trama se dispara cuando una serie de experimentos genéticos fallidos y operaciones encubiertas de organizaciones paramilitares empiezan a cazar a los "errores" de la naturaleza que habitan en las alcantarillas y zonas industriales abandonadas. Johan utiliza estos primeros números para explorar la psicología de cada integrante, destacando especialmente a Slash. En esta versión, Slash no es simplemente un bruto sin mente; es un líder reacio, atormentado por una inestabilidad mental derivada de su mutación, cuya brújula moral oscila constantemente entre la protección de los suyos y la violencia desenfrenada.

Leatherhead, por su parte, es retratado con una dualidad fascinante: una inteligencia académica atrapada en el cuerpo de un depredador alfa. La interacción entre él y el resto del grupo genera una tensión constante que es el motor de la narrativa en estos primeros números. El guion evita los tropos habituales del género de superhéroes para adentrarse en el género del *survival horror* y el thriller conspirativo. No hay mallas ni nombres clave rimbombantes; hay cicatrices, mutaciones dolorosas y un sentimiento de alienación que permea cada página.

Visualmente, el trabajo de Johan es el pilar fundamental de la obra. Su estilo se caracteriza por un entintado denso, un uso magistral de las sombras y un diseño de personajes que enfatiza la anatomía grotesca pero funcional. Cada mutante se siente pesado, orgánico y peligroso. Los escenarios están cargados de detalles: tuberías oxidadas, entornos urbanos asfixiantes y laboratorios estériles que contrastan con la suciedad de los protagonistas. La narrativa visual es dinámica, con composiciones de página que priorizan el impacto de la acción y la atmósfera opresiva.

En cuanto al desarrollo de la trama en este primer bloque, el autor logra plantar las semillas de un conflicto mayor que involucra a facciones clásicas del lore de las TMNT, pero reinterpretadas bajo esta estética "gritty". Se percibe una crítica subyacente a la deshumanización y al uso de seres vivos como activos desechables. Los Mutanimals de Johan no buscan la aceptación de la sociedad; buscan un lugar donde no sean

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