La franquicia de los Thundercats ha trascendido su origen como serie de animación para consolidarse como un pilar fundamental dentro de la narrativa de ciencia ficción y fantasía en el mundo del cómic. Desde su primera incursión bajo el sello Star Comics de Marvel en los años 80, pasando por la etapa más cruda de Wildstorm (DC Comics), hasta su reciente y exitoso relanzamiento en Dynamite Entertainment, el cómic de los Thundercats ha servido para expandir un lore que la televisión apenas pudo esbozar.
La premisa central se sitúa en el agónico final del planeta Thundera. Los Thundercats, una casta de nobles humanoides con rasgos felinos, se ven obligados a huir de su hogar antes de su inminente destrucción. Liderados por el joven heredero Lion-O, este grupo de supervivientes se embarca en un viaje interestelar a bordo de la Nave Comando. Sin embargo, la tragedia marca el inicio de su odisea: durante el trayecto, un fallo en las cápsulas de criogenia provoca que Lion-O envejezca físicamente hasta la edad adulta, aunque su mente sigue siendo la de un niño de doce años. Este conflicto psicológico —un niño atrapado en el cuerpo de un guerrero que debe liderar a su especie— es el eje emocional que los cómics han explorado con mayor profundidad que cualquier otro medio.
Al aterrizar en el Tercer Mundo (Third Earth), los Thundercats deben establecer un nuevo hogar mientras protegen su posesión más sagrada: el Ojo de Thundera, incrustado en la empuñadura de la legendaria Espada del Augurio. Este artefacto no solo es la fuente de poder de los felinos, sino que posee una consciencia propia y es el objeto de deseo de todas las fuerzas malignas de la región.
El antagonista principal es Mumm-Ra, el Inmortal, una entidad momificada que sirve a los Antiguos Espíritus del Mal. Residente en una pirámide negra, Mumm-Ra representa el mal absoluto y ancestral, utilizando la magia oscura y la manipulación para intentar erradicar a los recién llegados. A él se unen los Mutantes del planeta Plun-Darr, una coalición de razas enemigas que persiguieron a los Thundercats a través del espacio.
A diferencia de la serie animada, el cómic permite una exploración más detallada de los personajes secundarios. Panthro no es solo el músculo y el ingeniero del grupo, sino un estratega con cicatrices de guerra; Cheetara aporta una conexión mística con la velocidad y la precognición; Tygra representa la mente científica y la arquitectura, a menudo lidiando con la envidia o el perfeccionismo; y los jóvenes WilyKit y WilyKat sirven como el recordatorio constante de la inocencia perdida en un mundo hostil.
Las diferentes etapas editoriales han aportado matices distintos. Mientras que los números de Marvel mantenían un tono de aventura clásica, la etapa de Wildstorm a principios de los 2000 introdujo elementos mucho más oscuros, explorando las consecuencias políticas de la colonización del Tercer Mundo y la madurez forzada de Lion-O. Por su parte, el relanzamiento de 2024 bajo el guion de Declan Shalvey ha optado por un enfoque de "Año Uno", redefiniendo el primer contacto de los personajes con el planeta y haciendo hincapié en la supervivencia pura y el choque cultural entre la tecnología avanzada de Thundera y el misticismo salvaje del Tercer Mundo.
En términos visuales, el cómic de Thundercats siempre se ha caracterizado por un diseño de producción que mezcla la estética *pulp* con la tecnología futurista. La arquitectura del Cubil Felino y el diseño de vehículos como el Tanque Felino son iconos del medio que han sido reinterpretados por artistas de renombre para dotarlos de una escala épica.
En definitiva, el cómic de los Thundercats es una epopeya sobre el exilio, la responsabilidad del liderazgo y la lucha eterna entre la tecnología y la magia. Es la historia de una familia desplazada que, en medio de la pérdida total de su cultura, debe forjar una nueva identidad en un entorno que los ve tanto como salvadores como invasores. Sin necesidad de recurrir a la nostalgia, las viñetas de esta obra ofrecen una narrativa de supervivencia sólida que continúa expandiendo las fronteras de uno de los universos más ricos de la cultura popular.