The Tick – Golden Age: Una disección del absurdo heroico
*The Tick – Golden Age*, publicado por New England Comics (NEC), representa una pieza fundamental para los coleccionistas y entusiastas del personaje creado por Ben Edlund. Este título no debe confundirse con una simple recopilación de historias antiguas; es, en esencia, una exploración estilística y narrativa que busca capturar la pureza del "Gran Azul" mientras rinde homenaje y, simultáneamente, parodia los tropos de la era dorada y de plata del cómic estadounidense. La obra se sitúa en un punto donde la sátira de superhéroes alcanza su madurez, manteniendo el tono surrealista que convirtió a The Tick en un fenómeno de culto.
La premisa de *The Tick – Golden Age* se centra en la figura del protagonista, un héroe de fuerza descomunal e invulnerabilidad casi absoluta, cuya mayor debilidad es su desconexión con la realidad y una falta total de memoria sobre sus orígenes. A diferencia de otros héroes que cargan con pasados trágicos o misiones divinas, The Tick opera bajo un impulso de justicia puramente instintivo y, a menudo, carente de lógica. En este volumen, la narrativa se enfoca en consolidar su estatus como el protector de "The City" (La Ciudad), un entorno urbano que sirve como el escenario perfecto para el desfile de villanos estrafalarios y situaciones que desafían el sentido común.
El cómic profundiza en la dinámica entre The Tick y su fiel compañero, Arthur. Arthur, un excontable que viste un traje de polilla (frecuentemente confundido con un conejo), actúa como el ancla racional en un mundo que ha perdido el norte. En *Golden Age*, esta relación se explora a través de una serie de enfrentamientos y patrullas donde la comedia surge del contraste entre la grandilocuencia mesiánica de The Tick y la ansiedad pragmática de Arthur. La obra evita los giros argumentales melodramáticos para centrarse en la pureza de la acción absurda, donde el conflicto no es solo contra el crimen, sino contra la monotonía de la normalidad.
Desde el punto de vista artístico y estructural, *The Tick – Golden Age* destaca por su manejo del ritmo. Los guiones aprovechan la verborrea incesante del protagonista para llenar las viñetas de monólogos existencialistas disfrazados de gritos de guerra. El diseño de los personajes secundarios y los antagonistas sigue la tradición de Edlund: conceptos visuales que parecen bromas internas llevadas al extremo. Villanos que, a pesar de sus planes absurdos, son tratados por el protagonista con la misma seriedad con la que un héroe convencional trataría a una amenaza cósmica. Esta falta de distinción entre lo trivial y lo épico es el núcleo del cómic.
El entorno de "The City" en esta etapa se presenta como un ecosistema vibrante de superhéroes de segunda categoría. El cómic utiliza a estos personajes para comentar sobre la saturación del mercado de cómics de la época, mostrando a héroes con poderes inútiles o motiv