Publicada por Image Comics entre 2007 y 2010, *The Sword* representa la culminación del estilo narrativo y visual de los hermanos Joshua y Jonathan Luna. Esta obra, que se extiende a lo largo de 24 números, es una epopeya de venganza contemporánea que logra fusionar con maestría los tropos de la mitología antigua con un entorno moderno y descarnado. A diferencia de otras historias de fantasía urbana, los Luna apuestan por un enfoque directo, visceral y despojado de artificios innecesarios, centrando el peso de la trama en la evolución psicológica de su protagonista y en la brutalidad de un conflicto que trasciende los siglos.
La historia presenta a Dara Brighton, una joven estudiante universitaria cuya vida está marcada por una paraplejía que la obliga a desplazarse en silla de ruedas. Su existencia, aparentemente tranquila y familiar, se ve fragmentada de forma irreversible cuando tres extraños llaman a la puerta de su casa. Estos individuos —Malic, Zakros y Knossos— no son criminales comunes; poseen habilidades sobrenaturales que desafían las leyes de la física y muestran un interés letal por un objeto que el padre de Dara, un profesor de historia, supuestamente oculta. El encuentro termina en una masacre: la familia de Dara es asesinada y ella es dada por muerta entre los escombros de su hogar.
Sin embargo, en el epicentro de la destrucción, Dara descubre el secreto que su padre protegió hasta el final. Bajo los cimientos de su casa se encuentra una espada de origen desconocido. Al entrar en contacto con ella, la joven experimenta una transformación física inmediata: la espada no solo le devuelve la capacidad de caminar, sino que le otorga una fuerza, velocidad e invulnerabilidad sobrehumanas. A partir de este momento, la narrativa se desprende de cualquier pretensión de heroísmo clásico para convertirse en una crónica de persecución y represalia. Dara se embarca en una misión unipersonal para dar caza a los tres seres que destruyeron su mundo, descubriendo en el proceso que estos "extraños" son en realidad hermanos inmortales que han caminado sobre la Tierra desde tiempos inmemoriales, moldeando la historia de la humanidad a su antojo.
El guion de Joshua Luna destaca por su ritmo implacable. La estructura de la serie está meticulosamente organizada, dedicando arcos específicos a la confrontación con cada uno de los hermanos, quienes representan diferentes elementos y facetas del poder absoluto. Malic, Zakros y Knossos funcionan como antagonistas formidables no solo por sus poderes, sino por su total carencia de empatía humana, fruto de milenios de existencia por encima de la mortalidad. La dinámica entre ellos aporta una capa de drama familiar retorcido que sirve de espejo a la pérdida que sufrió Dara.
En el apartado visual, Jonathan Luna utiliza un estilo de línea limpia y minimalista que se ha convertido en la firma de los hermanos. Su dibujo evita el exceso de detalle para centrarse en la claridad narrativa y en la expresividad de los rostros. El uso del color es sobrio, permitiendo que las secuencias de acción —que son frecuentes y extremadamente violentas— tengan un impacto visual seco y contundente. La composición de las viñetas es cinematográfica, utilizando el espacio en blanco y los silencios para construir una tensión que estalla en enfrentamientos coreografiados con una precisión quirúrgica.
*The Sword* no es solo un cómic sobre superpoderes o mitología; es una exploración sobre el peso de la herencia y el coste humano de la venganza. A medida que Dara se adentra en su cruzada, la línea entre la justicia y la obsesión se vuelve difusa. La espada, aunque es su herramienta de liberación, también actúa como una carga que la separa de la humanidad que intenta vengar. Los Luna Brothers logran mantener el interés del lector mediante un misterio bien dosificado sobre el origen de la espada y la verdadera naturaleza de los antagonistas, culminando en un relato cerrado que no deja cabos sueltos y que se mantiene como una de las obras más sólidas y coherentes del cómic independiente estadounidense de la primera década del siglo XXI. Es una lectura esencial para quienes buscan una historia autoconclusiva donde la fantasía sirve como vehículo para un drama humano crudo y sin concesiones.