The Strain – The Night Eternal

The Strain: The Night Eternal representa el tercer y último acto de la ambiciosa adaptación al cómic de la "Trilogía de la Oscuridad", coescrita originalmente por Guillermo del Toro y Chuck Hogan. Publicada por Dark Horse Comics, esta conclusión cierra el arco narrativo iniciado en *The Strain* y continuado en *The Fall*, consolidándose como una de las obras de horror y supervivencia más crudas del medio contemporáneo. Bajo el guion de David Lapham y el arte distintivo de Mike Huddleston, esta entrega traslada al lector a un escenario donde la esperanza parece haber sido erradicada por completo.

La historia de *The Night Eternal* se sitúa cronológicamente dos años después de los catastróficos eventos que cerraron el volumen anterior. El mundo que conocíamos ha dejado de existir. Tras una serie de explosiones nucleares estratégicas provocadas por el Maestro y sus colaboradores humanos, la atmósfera terrestre ha quedado cubierta por una densa capa de ceniza y escombros. Este "invierno nuclear" ha bloqueado la luz solar de forma permanente, permitiendo que los *strigoi* —los vampiros biológicos de esta mitología— puedan caminar libremente por las calles durante las veinticuatro horas del día. La oscuridad no es solo un fenómeno meteorológico, sino el nuevo orden mundial.

En este contexto, la sociedad humana ha colapsado y ha sido reorganizada bajo un régimen de terror absoluto. Los vampiros ya no son depredadores que acechan en las sombras, sino los administradores de un sistema totalitario. La humanidad ha sido reducida a la categoría de ganado. El cómic detalla con una frialdad perturbadora cómo se han establecido centros de "donación" y granjas humanas donde la población es clasificada según su tipo de sangre. Aquellos con sangre "B-Positivo" reciben un trato preferencial, pero puramente utilitario, mientras que el resto sobrevive en condiciones de esclavitud y miseria, bajo la constante vigilancia de los colaboradores humanos y los amos vampíricos.

El núcleo de la narrativa sigue a los restos fracturados de la resistencia. Ephraim Goodweather, el antiguo epidemiólogo del CDC que una vez intentó detener el brote con ciencia y lógica, es ahora un hombre profundamente roto. Su fracaso personal y la pérdida de su hijo, Zack, a manos del Maestro, lo han llevado a un estado de desesperación y nihilismo que pone en peligro la misión del grupo. Junto a él, personajes como el exterminador Vasiliy Fet y la doctora Nora Martinez intentan mantener viva una llama de rebelión que parece extinguirse. La dinámica entre ellos ha cambiado; ya no luchan por salvar el mundo, sino por encontrar una última oportunidad de asestar un golpe definitivo al Maestro antes de que la humanidad pierda su esencia por completo.

Un elemento central de este volumen es la búsqueda del *Occido Lumen*, un antiguo manuscrito que supuestamente contiene el secreto para destruir al Maestro y su linaje. La tensión se centra en la carrera contra el tiempo para descifrar sus secretos mientras el grupo es perseguido por las fuerzas del Amo y por Quinlan, el "Nacido de la Sangre", cuya agenda propia añade una capa de ambigüedad moral a la trama.

Visualmente, el trabajo de Mike Huddleston en *The Night Eternal* es fundamental para transmitir la atmósfera de desolación. Huddleston utiliza una paleta de colores apagada, dominada por grises, azules gélidos y rojos viscerales, que enfatiza la ausencia de luz solar y la omnipresencia de la muerte. Su estilo, que mezcla un realismo sucio con composiciones casi oníricas y abstractas en los momentos de mayor tensión psicológica, diferencia a este cómic de cualquier otra obra de género. El diseño de los *strigoi* sigue siendo fiel a la visión de Del Toro: seres biológicos repulsivos, carentes de cualquier romanticismo, cuya anatomía está diseñada exclusivamente para la alimentación y la propagación del virus.

David Lapham, por su parte, logra condensar la densa prosa de la novela original en un guion ágil que no sacrifica la profundidad de los personajes. El cómic explora temas como la colaboración humana en tiempos de tiranía, el peso del trauma y la posibilidad de redención en un mundo que ya ha sido condenado. *The Night Eternal* no es solo una historia de vampiros; es una crónica sobre el fin de la civilización y la resistencia del espíritu humano frente a una oscuridad que parece absoluta. Es el cierre de una epopeya de horror que redefine el mito del vampiro para el siglo XXI, alejándolo de la fantasía gótica y situándolo en el terreno de la pesadilla biológica y social.

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