The Nevermen

The Nevermen: Los héroes que nunca existieron

Publicada originalmente por Dark Horse Comics a principios del año 2000, *The Nevermen* es una de esas joyas del cómic independiente que logra amalgamar con maestría el género *pulp*, el *noir* detectivesco y una estética retro-futurista única. Escrita por Phil Amara y visualmente definida por el inconfundible trazo de Guy Davis, esta obra se presenta no solo como una historia de superhéroes, sino como una deconstrucción del mito del vigilante anónimo en un entorno que parece suspendido en el tiempo.

La premisa de la obra nos sitúa en Rainbow City, una metrópolis vibrante y extraña que evoca la arquitectura de los años 30, pero salpicada de una tecnología anacrónica y surrealista. En este escenario operan los Nevermen, un grupo de protectores enigmáticos que visten uniformes idénticos: gabardinas oscuras, sombreros de ala ancha y máscaras que ocultan cualquier rasgo de individualidad. Son conocidos como "los héroes más grandes que nunca existieron", una frase que define su naturaleza: operan en las sombras, no buscan reconocimiento y su origen es un misterio absoluto tanto para los ciudadanos como para el lector al inicio de la trama.

La narrativa arranca con la llegada de un nuevo recluta al grupo, un joven llamado Tyler, quien sirve como los ojos del lector para adentrarse en la compleja jerarquía y el estricto código de conducta de esta organización. A través de su entrenamiento y sus primeras misiones, descubrimos que ser un "Neverman" implica renunciar a la identidad propia para convertirse en un engranaje de una maquinaria de justicia casi abstracta. Sin embargo, este equilibrio se ve amenazado por la aparición de una fuerza antagónica conocida como "Murderer’s Row", un grupo de villanos con estéticas igualmente estrafalarias que parecen decididos a desmantelar el orden establecido por los protagonistas.

Uno de los pilares fundamentales de *The Nevermen* es, sin duda, el apartado artístico de Guy Davis. Su estilo, caracterizado por un entintado sucio, detallado y una capacidad asombrosa para diseñar maquinaria orgánica y entornos opresivos, dota a la obra de una atmósfera inigualable. Davis no dibuja una ciudad genérica; construye un mundo donde cada callejón y cada artefacto tecnológico cuenta una historia de decadencia y maravilla. La influencia del *steampunk* y del expresionismo alemán es evidente, creando una sensación de claustrofobia y asombro que acompaña perfectamente al tono serio y, por momentos, melancólico del guion de Amara.

A diferencia de los cómics de superhéroes convencionales de la época, *The Nevermen* no se apoya en demostraciones de poder pirotécnicas. La acción es cruda, táctica y a menudo violenta, centrada en el uso de gadgets ingeniosos y en la coordinación casi telepática del grupo. La trama profundiza en temas como el sacrificio de la individualidad en pos de un bien mayor y la fragilidad de la paz en una sociedad que depende de guardianes invisibles. La tensión narrativa se mantiene constante gracias a la revelación gradual de la mitología que rodea a la organización, sugiriendo que hay fuerzas mucho más antiguas y extrañas moviendo los hilos de Rainbow City.

En resumen, *The Nevermen* es una pieza esencial para los entusiastas del cómic que buscan algo alejado de las convenciones del *mainstream*. Es una obra que celebra la era dorada del *pulp* mientras propone una visión moderna y oscura del heroísmo colectivo. La combinación del guion preciso de Phil Amara y el arte visionario de Guy Davis convierte a esta serie en una experiencia visual y narrativa que, a pesar de su brevedad, deja una huella profunda por su originalidad y su impecable construcción de mundo. Es, en esencia, un tributo al misterio y a la figura del héroe como un concepto puro, despojado de ego y rostro.

Deja un comentario