The Mask Strikes Back

The Mask Strikes Back (conocida en español como *La Máscara Contraataca*) representa la culminación de la trilogía original de miniseries publicadas por Dark Horse Comics a principios de los años 90. Escrita por John Arcudi y dibujada por Doug Mahnke, esta obra consolida el tono oscuro, cínico y visceral que definió al personaje de "Big Head" (Cabezón) mucho antes de que la adaptación cinematográfica de 1994 suavizara su imagen para el gran público. En este volumen, los autores exploran las consecuencias de la mitificación del caos y la peligrosidad de entregar un poder absoluto a quienes se sienten marginados por la sociedad.

La trama se sitúa tiempo después de los eventos de *The Mask Returns*. La leyenda del asesino de la cara verde, que aterrorizó a Edge City, ha pasado a formar parte del folclore urbano. Sin embargo, el artefacto —la máscara de origen desconocido y naturaleza maleable— no ha desaparecido. La historia comienza cuando un grupo de cuatro jóvenes inadaptados y entusiastas de la cultura popular, obsesionados con las hazañas violentas del anterior portador, encuentran el objeto por puro azar. Rick, Ben, Hugo y Archie no son criminales de carrera ni héroes trágicos; son simplemente "perdedores" sociales que ven en la máscara la oportunidad definitiva para dejar de ser invisibles.

A diferencia de las entregas anteriores, donde el protagonismo recaía principalmente en un solo individuo (como Stanley Ipkiss o el teniente Kellaway), *The Mask Strikes Back* utiliza una dinámica de grupo que añade una capa de inestabilidad psicológica al relato. Los cuatro amigos deciden turnarse el uso de la máscara, estableciendo una suerte de pacto para compartir el poder. No obstante, la naturaleza del artefacto es inherentemente corruptora. La máscara no solo otorga invulnerabilidad física y la capacidad de materializar cualquier objeto o situación propia de un dibujo animado de Tex Avery, sino que amplifica los impulsos más bajos, los resentimientos acumulados y la sed de venganza de quien la porta.

El conflicto central no solo reside en el caos externo que el grupo desata en la ciudad, sino en la erosión de su propia amistad. A medida que cada uno experimenta la embriaguez de la omnipotencia, las jerarquías dentro del grupo se rompen. El humor negro, marca de la casa de Arcudi, brilla aquí al mostrar cómo los deseos más banales de estos jóvenes se transforman en pesadillas surrealistas y sangrientas para quienes se cruzan en su camino. La narrativa se aleja de cualquier pretensión de justicia; aquí, el poder es un juguete en manos de niños resentidos.

Un elemento fundamental en esta entrega es el regreso de Walter, el imponente y silencioso sicario que se ha convertido en el némesis definitivo de la franquicia. Walter, un hombre de fuerza sobrehumana y nula expresividad, es el único ser capaz de resistir el embate físico de la máscara sin poseer poderes mágicos. Su persecución implacable de los nuevos portadores añade una tensión constante de "slasher" a la obra, equilibrando el tono caricaturesco de las transformaciones de la máscara con una amenaza física real y aterradora.

El apartado visual de Doug Mahnke es, una vez más, el pilar que sostiene la identidad del cómic. Su capacidad para dibujar violencia explícita con un detalle anatómico casi quirúrgico, combinada con las expresiones faciales exageradas y grotescas de la máscara, crea una disonancia cognitiva que es la esencia de la serie. Mahnke logra que lo absurdo resulte amenazante, convirtiendo una maza de madera gigante o un muelle saltarín en instrumentos de carnicería visualmente impactantes.

En conclusión, *The Mask Strikes Back* es un estudio sobre la alienación juvenil y la toxicidad del poder. No busca redimir a sus personajes ni ofrecer una moraleja reconfortante. Es una crónica de la anarquía urbana que cierra el ciclo iniciado por Arcudi y Mahnke, reafirmando que la máscara no es un objeto de deseo, sino una maldición que consume todo lo que toca, dejando a su paso un rastro de escombros, risas histéricas y sangre. Es una lectura esencial para comprender la vertiente más cruda y original del cómic independiente estadounidense de finales del siglo XX.

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