The Magdalena (2010), escrita por Ron Marz e ilustrada por Nelson Blake II, representa un punto de inflexión fundamental para uno de los personajes más icónicos y complejos del universo de Top Cow Productions. Esta serie limitada, que posteriormente se integró en la mitología expandida de la editorial, no solo redefine el origen y el propósito de su protagonista, sino que establece un tono narrativo que equilibra el thriller sobrenatural con el drama institucional y la acción de corte épico.
La premisa se asienta sobre una mitología centenaria: la existencia de un linaje sagrado que desciende directamente de María Magdalena y Jesucristo. De esta estirpe nace, en cada generación, una mujer destinada a portar el título de "La Magdalena", la guerrera santa y protectora de la Iglesia Católica. Su misión es enfrentarse a las fuerzas del mal que operan en las sombras del mundo moderno, utilizando para ello la Lanza de Longinos (la Lanza del Destino), una reliquia de poder incalculable capaz de herir tanto a demonios como a dioses.
En el volumen de 2010, la historia se centra en Patience, la actual Magdalena. A diferencia de sus predecesoras, Patience mantiene una relación profundamente conflictiva y tensa con el Vaticano. Tras descubrir la corrupción y las agendas ocultas de la Inquisición —el brazo armado y político que supervisa sus actividades—, decide romper sus votos y exiliarse. Patience no es una sierva ciega; es una mujer de fe, pero no de instituciones. Vive en la clandestinidad, tratando de llevar una vida normal lejos de las intrigas eclesiásticas, hasta que la realidad de su destino la alcanza.
El conflicto principal se detona cuando Kristof, un agente del Vaticano y antiguo mentor de Patience, la localiza con una petición desesperada. Una amenaza de proporciones apocalípticas está emergiendo: el nacimiento del Anticristo. La Iglesia, a pesar de sus recursos, es incapaz de contener este mal sin la guerrera que porta la Lanza. Patience se ve obligada a aceptar la misión, no por lealtad a la jerarquía católica, sino por un sentido de responsabilidad hacia la humanidad. Esta dinámica establece uno de los pilares de la serie: la lucha de una heroína que debe salvar un mundo que la ha utilizado y una institución en la que ya no confía.
Narrativamente, Ron Marz aprovecha este volumen para limpiar la continuidad del personaje y presentarla a una nueva generación de lectores. El guion se aleja de los excesos visuales de los años 90 para centrarse en la construcción de mundo y en la psicología de la protagonista. Patience es retratada como una figura solitaria, pragmática y moralmente íntegra, cuya mayor carga no es la lucha contra los demonios, sino el peso de un legado que nunca pidió.
En el apartado visual, el trabajo de Nelson Blake II es sobrio y elegante. Su diseño de personajes huye de la hipersexualización que afectó a la Magdalena en etapas anteriores, optando por un enfoque más funcional y realista dentro del género fantástico. El uso de las sombras y la composición de las escenas de combate refuerzan la atmósfera gótica y urbana de la obra, logrando que la Lanza de Longinos destaque como un elemento de luz pura en un entorno visualmente opresivo.
Este cómic es, además, una pieza clave para entender el evento *Artifacts*, ya que la Magdalena es una de las portadoras de los trece objetos de poder que mantienen el equilibrio del universo Top Cow. Sin embargo, como obra individual, el volumen de 2010 funciona perfectamente como un relato de redención, independencia y horror teológico. Es una exploración sobre qué significa ser un símbolo de esperanza cuando las estructuras que deberían sostener ese símbolo están podridas desde dentro. La obra concluye dejando claro que, aunque Patience porte el arma de la Iglesia, su voluntad y su destino le pertenecen únicamente a ella.