*The Last Space Race*, publicada originalmente por la editorial AfterShock Comics y presentada en esta edición con la traducción de Floyd Wayne y W D, es una obra que revitaliza el género de la ciencia ficción especulativa dentro del noveno arte. Escrita por Peter Calloway e ilustrada por Alex Shibao, la historia se aleja de las fantasías espaciales de ópera galáctica para situarse en un escenario de realismo técnico y geopolítico que resuena con la actualidad de nuestra propia carrera tecnológica.
La trama arranca con un evento que cambia el paradigma de la humanidad: el descubrimiento de un objeto anómalo de proporciones colosales que ha entrado en nuestro sistema solar. A diferencia de cualquier asteroide o cometa registrado, este objeto muestra signos inequívocos de ser una construcción artificial, una estructura de origen extraterrestre que se desplaza con una trayectoria definida. Este hallazgo no solo confirma que no estamos solos en el universo, sino que desata una histeria colectiva y una ambición sin precedentes a nivel global.
El núcleo narrativo se centra en la figura de Sasha Krenskaya, una magnate aeroespacial con una visión que bordea la obsesión. Krenskaya representa la vanguardia del sector privado, poseyendo los recursos y la determinación necesarios para llegar al objeto antes que cualquier gobierno. Sin embargo, para lograr esta hazaña técnica en un tiempo récord, necesita a la única persona capaz de diseñar el motor necesario para tal viaje: el Dr. John "Johnny" Rostova. Rostova es un científico brillante pero caído en desgracia, cuya carrera terminó en un escándalo que lo alejó de la comunidad científica internacional. La dinámica entre la ambición pragmática de Sasha y la búsqueda de redención de Johnny forma el eje emocional de la obra.
Lo que diferencia a *The Last Space Race* de otras historias de contacto es su enfoque en la "carrera". No se trata solo de un viaje de exploración, sino de una competencia feroz y desesperada. Las potencias mundiales, lideradas por Estados Unidos y China, ven en el objeto no solo un milagro científico, sino una fuente potencial de tecnología militar y supremacía económica. El cómic retrata con maestría la tensión diplomática y el espionaje industrial, subrayando que, incluso ante el mayor descubrimiento de la historia, los vicios humanos de la codicia y el nacionalismo siguen prevaleciendo.
Visualmente, Alex Shibao realiza un trabajo excepcional al capturar la escala de la narrativa. Su dibujo equilibra la frialdad técnica de la ingeniería aeroespacial con la expresividad necesaria para transmitir el peso psicológico que cargan los protagonistas. El diseño del objeto anómalo es deliberadamente críptico, evitando los tropos comunes de la ciencia ficción para presentar algo que se siente verdaderamente ajeno y superior. El uso del color refuerza esta atmósfera, contrastando los tonos cálidos y claustrofóbicos de los centros de control en la Tierra con la inmensidad gélida y oscura del vacío espacial.
La obra plantea preguntas filosóficas profundas sin necesidad de recurrir a diálogos expositivos densos. ¿Está la humanidad preparada para lo que encontrará al final del trayecto? ¿Es esta carrera un paso hacia la evolución de nuestra especie o simplemente el último acto de nuestra arrogancia? El título, *The Last Space Race*, sugiere una finalidad ominosa: la idea de que esta podría ser la última oportunidad de la humanidad para trascender sus fronteras antes de que sus propios conflictos internos la consuman.
En resumen, esta edición traducida por Floyd Wayne y W D permite al lector hispanohablante acceder a una de las propuestas más sólidas de AfterShock. Es un cómic que apela tanto a los entusiastas de la ciencia ficción "dura" como a aquellos interesados en el drama humano y la crítica social. Sin recurrir a giros efectistas, Calloway y Shibao construyen un relato de suspense ascendente donde el verdadero misterio no es solo qué hay dentro de esa nave alienígena, sino qué estamos dispuestos a sacrificar como especie para ser los primeros en tocar las estrellas. Es una lectura imprescindible para entender la dirección del cómic contemporáneo que busca explorar el lugar del hombre en un cosmos que, de repente, se ha vuelto mucho más pequeño y concurrido.