The Fade Out [Traducido por Despistat y W D ]

The Fade Out, la obra maestra de Ed Brubaker y Sean Phillips, con el color de Elizabeth Breitweiser, se erige como una de las exploraciones más crudas y lúcidas de la cara oculta de Hollywood. Ambientada en 1948, la historia nos sumerge en una industria del cine que, tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, intenta proyectar una imagen de glamour y optimismo mientras lidia con sus propios demonios internos: la corrupción, el abuso de poder y la paranoia anticomunista del macartismo. La versión traducida por Despistat y W D permite al lector hispanohablante acceder a esta narrativa densa y meticulosa, respetando el tono *hardboiled* que caracteriza al equipo creativo.

La trama se centra en Charlie Easterday, un guionista atormentado por el trauma de la guerra y un bloqueo creativo que lo mantiene a la sombra de su antiguo mentor. La historia arranca con un evento catalizador clásico del género *noir*: Charlie despierta tras una noche de excesos alcohólicos en un bungalow de Hollywood y encuentra el cadáver de Valeria Sommers, la estrella emergente de la película en la que está trabajando. Incapaz de recordar lo sucedido y temiendo las consecuencias, Charlie se ve envuelto en una red de mentiras orquestada por el estudio para el que trabaja, Victory Street Pictures.

A partir de este punto, la obra se aleja del simple misterio de "quién lo hizo" para convertirse en un estudio sociológico de un sistema diseñado para triturar personas. El estudio, personificado en figuras como el "solucionador" Phil Brodsky, actúa como una entidad omnipotente capaz de reescribir la realidad, manipular a la prensa y silenciar cualquier escándalo que amenace sus activos financieros. La muerte de Valeria no es tratada como una tragedia humana, sino como un problema de relaciones públicas que debe ser gestionado con eficiencia quirúrgica.

Un pilar fundamental de la narrativa es la relación entre Charlie y Gil Mason. Gil, un guionista brillante que ha sido incluido en la lista negra por sus supuestas simpatías comunistas, funciona como la conciencia cínica de la historia. A través de él, Brubaker explora la hipocresía de una industria que predica la libertad mientras persigue ideologías, y cómo el talento es sacrificado en el altar de la conformidad política. Gil es quien empuja a Charlie a investigar más allá de la versión oficial, arrastrándolo a un submundo de fiestas privadas, chantajes y secretos que los poderosos preferirían mantener enterrados.

Visualmente, Sean Phillips realiza un trabajo excepcional al capturar la atmósfera de finales de los años 40. Su dibujo no busca la belleza idealizada, sino la textura de la realidad: el humo de los cigarrillos, las sombras alargadas de los callejones y el cansancio en los rostros de los personajes. La paleta de colores de Elizabeth Breitweiser es crucial; utiliza tonos que evocan el tecnicolor de la época pero con una pátina de suciedad y melancolía, diferenciando claramente el brillo artificial de los sets de rodaje de la oscuridad de la vida privada de los protagonistas.

The Fade Out destaca por su rigor histórico. No se limita a usar la época como un decorado, sino que integra elementos reales como la Caza de Brujas, el funcionamiento técnico de las cámaras de la época y la estructura jerárquica de los grandes estudios. Es una obra que desmitifica la "Edad de Oro" de Hollywood, presentándola no como un sueño, sino como una pesadilla manufacturada donde la verdad es el bien más escaso.

En conclusión,

Deja un comentario