The Dying and the Dead, escrita por Jonathan Hickman e ilustrada por Ryan Bodenheim, es una de las obras más ambiciosas, densas y visualmente cautivadoras publicadas bajo el sello de Image Comics. Situada en una intersección única entre el drama histórico, la ciencia ficción de alto concepto y la fantasía oscura, la obra se presenta como una epopeya crepuscular que explora los límites del sacrificio, la lealtad y los secretos enterrados en los cimientos de la civilización moderna.
La historia comienza en 1969. El protagonista es el coronel Edward Canning, un veterano condecorado de la Segunda Guerra Mundial que vive sus días en un retiro amargo. La trama se pone en marcha cuando Canning se enfrenta a una tragedia personal devastadora: su esposa, el amor de su vida, está muriendo de un cáncer terminal. En este momento de vulnerabilidad absoluta, Canning es contactado por una entidad misteriosa vinculada a una organización ancestral y oculta conocida como "La Ciudad". Esta facción, que habita en los márgenes de la historia conocida, le ofrece un trato imposible de rechazar: una cura definitiva para su esposa a cambio de que él realice una última misión para ellos.
El encargo consiste en recuperar un artefacto robado de incalculable valor y poder, el Bah-Al-Shar, que ha sido sustraído por una facción disidente. Para llevar a cabo esta tarea suicida, Canning debe reunir a su antiguo equipo de operaciones especiales, un grupo de hombres que, al igual que él, son reliquias de una era de guerra y secretos. Estos hombres, ahora ancianos y marcados por el tiempo, son "los moribundos" a los que hace referencia el título. La narrativa se apoya en la dinámica de este grupo, explorando cómo el peso de sus acciones pasadas y la proximidad de su propia muerte influyen en su determinación para enfrentar un peligro que supera cualquier cosa que hayan visto en los campos de batalla convencionales.
Hickman, fiel a su estilo, no se limita a contar una historia de aventuras lineal. El guion construye un complejo entramado de mitología propia. A través de flashbacks y diálogos cargados de subtexto, el lector descubre que la historia de la humanidad ha sido moldeada por fuerzas subterráneas y familias antiguas que operan fuera del alcance de los gobiernos tradicionales. La obra establece una cosmogonía donde la tecnología avanzada y el misticismo se entrelazan, sugiriendo que los eventos clave del siglo XX fueron solo piezas en un tablero de ajedrez mucho más grande y antiguo.
El apartado visual de Ryan Bodenheim es fundamental para la identidad del cómic. Su estilo se caracteriza por una línea limpia, un nivel de detalle arquitectónico asombroso y una capacidad magistral para retratar la vejez. Los rostros de Canning y sus compañeros están surcados por arrugas y cicatrices que cuentan su propia historia sin necesidad de palabras. Bodenheim logra que los entornos, desde los desiertos de Utah hasta las ciudades ocultas de diseño imposible, se sientan tangibles y opresivos. La narrativa visual es pausada, permitiendo que el peso atmosférico de cada escena se asiente en el lector, creando una sensación de urgencia contenida y melancolía.
Uno de los pilares de *The Dying and the Dead* es su tratamiento del tiempo. No solo por el contexto histórico de finales de los 60, con la Guerra Fría y la carrera espacial de fondo, sino por la percepción del tiempo que tienen sus protagonistas. Son hombres que ya no pertenecen al mundo que ayudaron a construir, y esa desconexión es lo que les otorga su fuerza y su tragedia. La misión no es solo un intento de salvar a una mujer, sino una última oportunidad de validación en un universo que parece haberlos olvidado, pero que aún depende de sus habilidades para no colapsar.
En resumen, *The Dying and the Dead* es una obra que exige una lectura atenta. Es un noir metafísico que utiliza los tropos del cine de espionaje y las películas de atracos para profundizar en temas existenciales. Jonathan Hickman y Ryan Bodenheim entregan una pieza de orfebrería narrativa donde cada pieza de información es vital y cada panel está diseñado para expandir un universo que se siente vasto, antiguo y peligrosamente real. Es, en esencia, una historia sobre lo que estamos dispuestos a entregar cuando ya no nos queda nada, y sobre los secretos que el mundo prefiere mantener enterrados para poder seguir girando.