The Black Beetle

*The Black Beetle* es una de las obras más personales y visualmente impactantes del autor italiano Francesco Francavilla. Publicada originalmente por Dark Horse Comics, esta serie es una carta de amor al género *pulp* de los años 30 y 40, destilando la esencia de los antiguos seriales de radio y las revistas de quiosco en una narrativa moderna, vibrante y estilizada.

El protagonista, que da nombre al título, es un vigilante enmascarado cuya identidad civil permanece envuelta en el misterio. A diferencia de muchos héroes contemporáneos, el Black Beetle no posee facultades sobrehumanas; confía en su intelecto deductivo, sus habilidades de combate cuerpo a cuerpo, un arsenal de artilugios tecnológicos de época y su icónico traje oscuro equipado con gafas de visión nocturna. Su base de operaciones es Colt City, una metrópolis ficticia que personifica la decadencia urbana, la corrupción y el estilo *art déco* de la era de la Prohibición, funcionando casi como un personaje más dentro de la historia.

La trama principal, recogida en el arco argumental titulado *No Way Out*, comienza con un golpe audaz al corazón del crimen organizado de la ciudad. Durante una reunión secreta destinada a forjar una tregua entre las dos familias mafiosas más poderosas de Colt City, una explosión masiva acaba con los líderes de ambos bandos. Lo que inicialmente parece un ajuste de cuentas rutinario entre criminales pronto se revela como el primer paso de un plan mucho más ambicioso y siniestro. El Black Beetle se ve arrastrado a una investigación laberíntica para descubrir quién está detrás del atentado y qué nueva fuerza oscura intenta llenar el vacío de poder dejado por los capos fallecidos.

A medida que la historia progresa, el héroe debe enfrentarse no solo a matones de poca monta y sicarios profesionales, sino a una conspiración que involucra tecnología experimental y enemigos que parecen sacados de una pesadilla retro-futurista. La narrativa se estructura como un misterio clásico de "quién lo hizo" (*whodunnit*), donde cada pista conduce a un nuevo peligro y donde la ciudad misma, con sus callejones sombríos y muelles neblinosos, parece conspirar contra el protagonista.

El apartado gráfico es el pilar fundamental que eleva a *The Black Beetle* por encima de otros homenajes al género. Francavilla utiliza una paleta de colores extremadamente controlada y simbólica, dominada por naranjas intensos, negros profundos y azules gélidos. Este uso del color no es meramente estético; sirve para establecer el tono emocional de cada escena y para guiar la mirada del lector a través de composiciones de página dinámicas y experimentales. El dibujo evoca la estética del cine expresionista alemán y el *film noir*, con sombras alargadas y encuadres dramáticos que refuerzan la sensación de intriga constante.

*The Black Beetle* bebe directamente de fuentes clásicas como *The Shadow*, *The Green Hornet* y las historias de detectives de Raymond Chandler o Dashiell Hammett. Sin embargo, Francavilla logra evitar que la obra se sienta como un simple ejercicio de nostalgia. La narrativa es ágil, con un ritmo cinematográfico que mantiene la tensión en todo momento. Al ser una obra donde el autor se encarga del guion, el dibujo, el color y la rotulación, el cómic posee una coher

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