La Tetralogía del Monstruo, creada por el autor franco-yugoslavo Enki Bilal, representa una de las cumbres de la historieta europea contemporánea y una evolución definitiva en el estilo visual y narrativo de su autor. Publicada entre 1998 y 2007, esta obra se compone de cuatro álbumes: *El sueño del monstruo*, *32 de diciembre*, *Cita en París* y *¿Cuatro?*. A diferencia de su anterior y célebre *Trilogía Nikopol*, Bilal abandona aquí la sátira política de tintes surrealistas para adentrarse en una distopía mucho más cruda, visceral y profundamente ligada a los traumas históricos de finales del siglo XX.
La trama se sitúa en un futuro cercano, aproximadamente en el año 2026, en un mundo fragmentado y asfixiado por el auge de los extremismos. El eje central de la narrativa es Nike Hatzfeld, un hombre dotado de una memoria prodigiosa, capaz de recordar hasta el más mínimo detalle de su existencia, incluso desde los primeros días de su nacimiento. Nike nació en 1993 en Sarajevo, en medio del asedio y el horror de la guerra de los Balcanes. En aquel hospital, compartió sus primeros días de vida con otros dos huérfanos: Leyla y Amir. Aunque la guerra los separó, Nike ha convertido su memoria en una misión: encontrar a sus "hermanos" de cuna en un mundo que se desmorona bajo la presión de nuevas formas de terrorismo.
El conflicto global que presenta Bilal está dominado por el enfrentamiento entre el Orden de los Oscurantistas, una organización fanática que busca erradicar toda forma de ciencia, arte y conocimiento tecnológico, y el poder corporativo y militar que intenta mantener el control. En este escenario, Nike se ve envuelto en una red de conspiraciones que involucran a figuras enigmáticas como Optus Warhole, un ser que encarna la maldad pura y la manipulación genética, y que actúa como el "monstruo" metafórico y literal que da título a la obra.
Narrativamente, la tetralogía es una exploración sobre la memoria colectiva e individual. Bilal utiliza la hipermnesia de Nike para reflexionar sobre cómo el pasado, especialmente el pasado violento, moldea el presente. La obra no sigue una estructura lineal convencional; es fragmentaria, densa y requiere una lectura atenta. El autor entrelaza las trayectorias de los tres protagonistas —Nike, Leyla (convertida en astrofísica) y Amir (vinculado al mundo del deporte y la guerra)— para mostrar cómo el destino los atrae inevitablemente hacia un punto de convergencia en un París futurista y decadente.
Visualmente, la *Tetralogía del Monstruo* es un despliegue de maestría técnica. Bilal utiliza un estilo pictórico donde el dibujo a lápiz se mezcla con acrílicos y pasteles, creando texturas que evocan suciedad, óxido y piel humana. Su paleta de colores es icónica: predominan los grises azulados, los ocres terrosos y los rojos desaturados, lo que confiere a la obra una atmósfera gélida y melancólica. El diseño de producción —desde los vehículos híbridos hasta las prótesis biomecánicas— muestra una tecnología que parece estar en constante estado de descomposición, un reflejo del espíritu de los personajes.
Otro aspecto fundamental es el tratamiento de la biotecnología y el arte. Bilal introduce conceptos de manipulación genética y fusiones entre lo orgánico y lo inorgánico que resultan perturbadores. El cuerpo humano es tratado como un lienzo o una máquina, sujeto a transformaciones que borran las fronteras de la identidad. La obra también funciona como una crítica mordaz a la deshumanización y al olvido, sugiriendo que el verdadero "monstruo" es la capacidad humana para repetir los errores del pasado a pesar de tener las herramientas para recordarlos.
En resumen, la *Tetralogía del Monstruo* es una obra densa, de una carga intelectual y estética abrumadora. Es un testimonio gráfico sobre el fin del siglo XX y las incertidumbres del XXI, donde Enki Bilal utiliza la ciencia ficción no para predecir el futuro, sino para diseccionar las heridas abiertas de la historia europea. Es una lectura esencial para comprender la madurez del noveno arte, alejándose del entretenimiento puro para posicionarse como un ensayo visual sobre la condición humana, el dolor y la persistencia del recuerdo.