Tension Superficial

Tensión Superficial (*Surface Tension*), escrita e ilustrada íntegramente por el autor británico Jay Gunn y publicada originalmente por Titan Comics, se presenta como una de las propuestas más singulares y visualmente subyugantes de la ciencia ficción contemporánea en el noveno arte. La obra se aleja de los tropos convencionales del género postapocalíptico para adentrarse en un terreno que combina el horror ecológico, el misterio metafísico y el drama social, todo ello bajo una atmósfera de constante opresión oceánica.

La premisa nos sitúa meses después de un evento catastrófico a escala global conocido como "la enfermedad del mar". Sin previo aviso, una extraña dolencia comenzó a afectar a la población mundial, provocando que los seres humanos se convirtieran literalmente en estatuas de sal o se disolvieran en una masa orgánica antes de ser reclamados por las aguas. La humanidad, diezmada y al borde de la extinción total, ha quedado reducida a pequeños grupos de supervivientes que habitan zonas elevadas o islas remotas, viviendo con el temor constante de que el océano termine por reclamar lo poco que queda de la civilización.

El núcleo narrativo se localiza en la isla de Brekka, un enclave aislado donde una pequeña comunidad intenta mantener un simulacro de normalidad bajo un régimen de estricta supervivencia. La estabilidad de este refugio se quiebra cuando dos antiguos residentes, Meg y Ryan, quienes fueron arrastrados por la marea meses atrás y dados por muertos, emergen de las profundidades y caminan de regreso a la orilla. Sin embargo, ya no son humanos, al menos no en el sentido biológico estricto: su piel ha adquirido un tono azulado, poseen capacidades físicas aumentadas y parecen estar vinculados de manera intrínseca al ecosistema marino que casi aniquila a la especie humana.

A partir de este retorno, Jay Gunn construye una trama de suspense que se bifurca en dos frentes. Por un lado, el conflicto sociopolítico dentro de Brekka. La llegada de los "retornados" actúa como un catalizador que expone las fracturas de la comunidad: el miedo al otro, el fanatismo religioso y la desesperación de quienes ven en ellos tanto una amenaza como una posible cura. La tensión superficial a la que alude el título no solo se refiere a la física del agua, sino a la frágil capa de civilidad que mantiene unidos a los supervivientes frente al abismo.

Por otro lado, el cómic explora un misterio de escala planetaria. A medida que Meg y Ryan intentan reconstruir sus recuerdos y comprender su nueva naturaleza, la obra revela que el océano ha comenzado a mutar. Formas de vida colosales y estructuras coralinas conscientes están emergiendo, sugiriendo que la Tierra está llevando a cabo un proceso de "autolimpieza" o evolución forzada. El autor utiliza este escenario para plantear preguntas incómodas sobre la responsabilidad ecológica del ser humano y su lugar en un orden natural que parece haber decidido prescindir de él.

Visualmente, *Tensión Superficial* es un despliegue de detallismo orgánico. El pasado de Jay Gunn en el diseño conceptual para videojuegos se traduce en una construcción de mundo rica y coherente. El diseño de las criaturas marinas y las texturas de la degradación humana (la sal, el coral, la putrefacción) están ejecutados con una precisión casi quirúrgica. El uso del color es fundamental: los contrastes entre los grises plomizos de la isla y los azules y neones vibrantes

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