Tannhauser

Tannhäuser, la obra escrita por Mathieu Gaborit e ilustrada por Benoit Dellac, no es solo una adaptación del universo del juego de mesa homónimo, sino una expansión narrativa que profundiza en una de las ucronías más ricas y perturbadoras del cómic europeo contemporáneo. La historia nos sitúa en un siglo XX alternativo donde la Primera Guerra Mundial, lejos de concluir en 1918, se ha prolongado durante décadas, transformando el tejido mismo de la realidad y la moralidad humana.

La trama se desarrolla en un 1949 distópico. El mundo ha quedado fracturado en bloques de poder que han renunciado a la diplomacia en favor de una guerra total y eterna. El conflicto ya no se libra solo con acero y pólvora, sino a través de una carrera armamentística que desafía las leyes de la naturaleza y la teología. Por un lado, encontramos al Reich, una potencia que ha dado la espalda a la ciencia convencional para abrazar el ocultismo más radical. A través de su división esotérica, el Obscura Korps, el Reich busca en textos prohibidos y reliquias ancestrales la clave para invocar fuerzas de otros planos, utilizando la nigromancia y la energía de los "Viejos Dioses" para alimentar su maquinaria de guerra.

Frente a ellos se alza la Unión, una coalición que representa el progreso tecnológico llevado al extremo. La Unión confía en la ingeniería pesada, la mecanización avanzada y el desarrollo de armamento experimental para contener la marea de horror sobrenatural que emana de las filas enemigas. En este escenario de "dieselpunk" oscuro, la ciencia y la magia no son conceptos opuestos, sino dos caras de una misma moneda destinadas a la aniquilación mutua.

El eje central del cómic gira en torno a la búsqueda de las "Piedras Angulares" (Cornerstones). Estos artefactos de origen incierto poseen un poder incalculable y son capaces de alterar el equilibrio de la guerra de forma definitiva. La narrativa sigue a un grupo de especialistas de élite de la Unión, liderados por el carismático y curtido John Mac Neal. Su misión es una carrera contra el tiempo: deben infiltrarse en las zonas más peligrosas de Europa, desde laboratorios subterráneos hasta antiguas catedrales profanadas, para recuperar estas reliquias antes de que el Reich logre descifrar su funcionamiento y abra las puertas de un infierno que nadie podrá cerrar.

Lo que distingue a *Tannhäuser* de otras obras de temática bélica es su atmósfera opresiva y su diseño de producción visual. El guion de Gaborit evita los clichés del heroísmo tradicional para centrarse en la desesperación de soldados que saben que son piezas prescindibles en un tablero cósmico. No hay una distinción clara entre el bien y el mal absoluto, sino una lucha por la supervivencia en un mundo que ha olvidado el concepto de paz. Los personajes están marcados por el trauma de una guerra que parece

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