Strange Kiss

*Strange Kiss* es una obra fundamental dentro del catálogo de la editorial Avatar Press, escrita por el guionista británico Warren Ellis e ilustrada por Bryce Nielsen. Publicada originalmente a finales de los años 90, esta miniserie de tres números no solo es una pieza clave del horror contemporáneo en el noveno arte, sino que marca el debut de uno de los personajes más crudos y fascinantes de Ellis: William Gravel. La obra se aleja de los convencionalismos del género para adentrarse en un terreno donde lo sobrenatural se mezcla con la suciedad urbana y la violencia militar.

La premisa de *Strange Kiss* arranca con un incidente perturbador y visceral en el centro de Londres. Una joven, en un estado de trance o psicosis aparente, protagoniza un acto de horror biológico en plena vía pública que desafía cualquier explicación lógica o médica. Este evento, que sirve como detonante de la trama, no es un hecho aislado, sino la manifestación de una anomalía que amenaza con fracturar la realidad cotidiana de la ciudad. Es aquí donde entra en escena William Gravel, un sargento mayor del SAS (Special Air Service) británico, cuya especialidad no figura en los manuales militares convencionales: Gravel es un "mago de combate".

A diferencia de otros practicantes de lo oculto en el cómic, Gravel no busca la iluminación ni el equilibrio místico. Su aproximación a la magia es puramente pragmática, cínica y letal. Para él, el conocimiento arcano es simplemente otra arma en su arsenal, una herramienta tan necesaria y sucia como un cuchillo de combate. Gravel es contratado para investigar el origen de estos sucesos, lo que lo lleva a sumergirse en los estratos más oscuros y degradados de la sociedad londinense, donde la magia no se manifiesta con destellos de luz, sino a través de fluidos corporales, mutaciones grotescas y una profunda corrupción moral.

El título, *Strange Kiss*, hace referencia a un fenómeno de transferencia o infección que actúa como el núcleo del misterio. Ellis utiliza este concepto para explorar el "body horror" (horror corporal) en su estado más puro. La narrativa se centra en la idea de que existen fuerzas ocultas que ven al ser humano no como un alma, sino como materia prima maleable y desechable. La investigación de Gravel lo conduce tras la pista de una conspiración que utiliza lo sobrenatural para fines egoístas, revelando un submundo donde la ética ha sido erradicada por la ambición de poder.

Visualmente, el trabajo de Bryce Nielsen es el complemento perfecto para el guion de Ellis. Su estilo es detallado, áspero y no rehúye de la representación explícita de lo grotesco. Nielsen logra capturar la atmósfera opresiva de una Londres gris y decadente, donde los callejones parecen esconder secretos orgánicos y peligrosos. El diseño de las manifestaciones sobrenaturales es deliberadamente perturbador, alejándose de los monstruos clásicos para presentar formas que evocan una sensación de rechazo biológico inmediato.

*Strange Kiss* es, en esencia, un ejercicio de nihilismo y tensión. No hay héroes en esta historia; solo hay profesionales haciendo trabajos desagradables en un mundo que se pudre por debajo de la superficie. La obra establece las reglas de lo que más tarde se conocería como el "universo Gravel", donde la magia tiene un coste físico y mental devastador. Es una lectura obligatoria para quienes buscan un horror adulto, despojado de florituras metafísicas, que prefiere centrarse en la fragilidad de la carne y la oscuridad de la ambición humana. La obra funciona como un noir sobrenatural de ritmo frenético que deja una marca indeleble en el lector, recordándole que, a veces,

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